jueves, 6 de noviembre de 2008

"La Sociedad de los Peter Pan Muertos".-


Durante el tiempo en que funcionó mi consulta, la mayoría de mis clientes, fuesen hombres o mujeres, planteaban como angustia principal, el desajuste de la relación de la pareja.
Los hombres lo hacían desde la perspectiva del sentirse muy exigidos, desatendidas sus necesidades, la poca valoración que, según me decían, su pareja prestaba a sus esfuerzos.
Las mujeres, en cambio, lo observaban desde el ángulo de la irresponsabilidad del hombre frente a los problemas cotidianos, la excesiva carga que representaba para ellas el tomar todo el peso de las decisiones, aún las más nímias, sobre sus hombros, tener que decidir hasta qué ropas deben usar sus parejas, ya que ellos sólo saben ocuparse del trabajo y del maldito fútbol......
Por suerte, o por causalidad, yo había llegado a tener consulta, después de haber ya quemado muchísimos barcos, de haber vivido, experimentado, analizado, y asimilado, tantísimas instancias de vida.
Como un día Aquel me dijo:"El árbol está tan torcido, que hay que dejarlo morir, y que nazca uno nuevo".
Y desde allí , escribiré.
En la más remota antigüedad, la supremacía del género masculino estaba avalada por una cuestión de fuerza física, y firmeza de carácter.
Andando los siglos, la dominación masculina se basó en la capacidad de organizar Estados, y la astucia y valentía para defender los territorios.
Pero, si hacemos una lectura más profunda de la historia, notamos que nada se nos dice del comportamiento de aquellos hombres en el seno familiar.
Tampoco debemos olvidar, ni hacer caso omiso de que, los grandes guerreros, conquistadores, estadistas, fueron criados, educados, por sus madres, si bien nadie niega el peso obvio, del ejemplo paterno.
Más hacia aquí en la historia, en una civilización más adelantada, en Estados ya organizados y en marcha, el papel y lustre masculino, sobrevivió por simple inercia, y por las atávicas y férreas costumbres que anclavan al sexo femenino en jaulas , que no siempre eran de oro.
Tengo la suerte de pertenecer a la última generación de uruguayos, no sé por qué dejamos de llamarnos orientales, como nos nombra nuestro Himno Patrio, y nuestra Historia, libre pensadores.
Tengo la suerte de tener una mente inquisidora e inquieta, que no se conforma con lo que le cuentan los ganadores de turno.
Tuve la suerte de tener Profesores de vocación, que no de militancia, como lo fue la Profesora María Luisa Cooligan Sanguinetti, profesora de Historia, autora de libros en la materia, la cual nos instaba a pensar la historia y sus protagonistas.
A buscar los paralelismos entre la vida pública y la privada, de nuestros prohombres.
Y desde esa plataforma es que miro las realidades de hoy, buscando correspondencias, concurrencias, y explicaciones que, a veces de tan simples, pasan inadvertidas para quienes esconden ciertos propósitos personales o filosóficos, tras un discurso conformista, lleno de reproches, y evasor de cuestionamientos profundos, que lleguen, realmente, a despertar la crítica de la masa.
Que la masa, como tal, tenga un comportamiento reflexivo, es decir o esperar, sea verdad una falacia.
Pero creo que explicito, al volcarlo así, lo que quiero decir.
Las responsabilidades de toda situación, que no la culpa, algo creado por filosofías interesadas en dominar a los dominantes, a través del miedo, siempre es compartida.
En este caso, por hombres y mujeres.
Los hombres por haberse dormido en antiguos laureles heredados a partir de los primeros siglos de la humanidad.
Las mujeres, por ser más machistas que los hombres, y no generar hombres para la sociedad actual, sino un montón de Peter Pan, refugiados en la negativa a madurar, a asumir responsabilidades, y llevar su vida adelante.
Y esto es así, aún, en los personajes más notorios y triunfadores.
El dicho popular dicta que la esposa del Coronel, tiene grado de General.
Y es cierto.
Son las madres, con su sobreprotección y castración, quienes forjan seres vulnerables al dominio femeninoY las quejas más comunes que siempre escuché, tenían que ver con que los esposos, más que esposos, eran un hijo más.
Pero esas mismas mujeres, a sus hijos de más de veinte años de edad, continuaban llamándoles "nene", quitándoles toda ocasión de crecimiento, escudándose tras la frase "¿què querés que haga, si todavía es un chiquilín?", y resulta que la criaturita tiene veintiocho años de edad, y dos hijos con dos mujeres diferentes, no trabaja, duerme hasta la media tarde, le dan todo en bandeja, y de noche, pobrecito, sale a pasear un poco con sus amigos, los chicos del barrio.
Nunca tuve muy en claro, si esas señoras me estaban tomando el pelo.
Es todo una maraña muy grande y complicada.
Tanto que creo que una nueva identidad humana, para surgir, necesita una drástica y demoledora conmoción final, para que hasta los cimientos rahídos, de esta sociedad, sean superados y vueltos a hacer.
Lamentablemente, el espacio del blog, no alcanza, ni el tiempo de los lectores, para desarrollar en profundidad la ponencia.
Deseo, entonces, que aquellas mujeres, sean de la edad que sean, se permitan la posibilidad de un trato diferente con los hombres, no de confrontación y competencia, sino de buscar la complicidad para, entre los dos, revertir lo que se pueda, mientras se pueda.
Y a los hombres, incitarlos a buscar alguna otra cosa que actividades tan primarias como las que ahora acaparan su atención, que busquen dentro de sí la valentía, el coraje, la garra de los ancestros históricos, que dejen de lado, o lo intenten, los miedos invalidantes, la comodidad del regazo de mamá, y asuman la realidad de nuestra especie en degeneración , y la posibilidad aún latente, de mancomunados con el sexo opuesto, de mejorarla, y salvarla.
Las mujeres, estando tanto tiempo recluídas y postergadas, sin un fin conciente, se prepararon, desarrollaron, para estos nuevos tiempos, y es así que hoy día, la mayoría de los puestos profesionales, de responsabilidad, y de decisión, o están ocupados por el sexo femenino, o están siendo disputados por ellas, en franca mayoría y con mejores aptitudes, que los hombres.
Estos, ayudados por las distintas mujeres en sus vidas, continuaron pretendiendo recibir, y de hecho recibiendo, el mismo trato, agasajos, y disculpas, que esperaban recibir los hombres de los primeros siglos, al volver a casa, sin tener, los de hoy en día, tantas glorias, esfuerzos, ni afanes.
El mundo cambió, y el sexo masculino se estancó.
Quedó preso de paradigmas fenecidos, y aquí, las mujeres que hoy los critican, subvaloran, y desprecian, los han mantenido sin permitirles desarrollar responsabilidad.
Las mismas mujeres que se quejan de no recibir apoyo emocional de sus parejas, enseñan a sus hijos a que sean totalmente ignorantes de las necesidades de las mujeres que, seguramente, aparecerán en sus vidas.
Creo que todos nos debemos un mea culpa, una vergüenza reparadora, una inhalación de aire puro.
Intentémoslo, ¿les parece?
Jorginho

martes, 4 de noviembre de 2008

"GETSEMANÍ"


Qué difícil se me hace
mantenerme en este viaje,
lejos de la transa, y la prostitución;
defender mi ideología,
buena, o mala, pero mía,
tan humana como la contradicción......"
Alejandro Lerner (fragmento de Todo a Pulmón).

Estoy aquí para hablar contigo, y para que me veas.

Cuando acepté tu propuesta, ya sabía que no iba a ser fácil; aquella noche sentí el enorme peso sobre mis hombros, y el esfuerzo y la agitación que me produjeron el apenas intentar dar un paso; mas acepté igual.

Hoy, que apenas ha comenzado el Camino, me siento tan cansado...

Mi parte más débil te pide: aparta de mí este cáliz; sin embargo sé que no deseo que lo hagas.

No puedo rehuír de lo que debe ser, como tampoco lo puedo del color cambiante de mis ojos.

Es que a veces suceden cosas que hacen que me sienta tan solo.

Tan solo como me ví en aquella visión, aquella tarde, inmerso en las meditaciones de aquel grupo, y donde, desde lo alto de la montaña en la que yo estaba, no veía senderos que me llevaran al encuentro de absolutamente nadie, sino al de todos, pero a nadie en particular.

Me asaltan tantos miles de preguntas que aún no tienen respuesta.

Muéstrame, siquiera, que no soy el único que siente y piensa como lo hago yo.

No me des a nadie, si no es la Voluntad, si eso no cumple el Plan, mas déjame saber que hay otros, es sólo un aliciente, un vaso de agua fresca, un sorbo, para que no me sienta así.

Uno a uno, van cayendo mis prospectos de amigos.

Y cada vez me duele más.

Por una sola vez, alguien a quien admirar, y en quien confiar.

Aunque sea en las antípodas, pero saber que no estoy solo en este Camino, que alguien más comparte ideales, responsabilidades, y compromisos.

Haz en mí, de mí, y conmigo, lo que debe ser hecho.

Pero te pido una sola señal de que estoy haciendo lo correcto....antes me dabas tantas....o quizás sea que me acostumbré a ellas, y por eso no las descifro....ayúdame.

Quisiera pedirte que no me dejes volver, atomízame, si quieres, lo puedes hacer....

Sin embargo sé que no sería yo, si te pidiese tal cosa.

Ciertamente, no sería yo.

No prestes atención a mis lágrimas, me hacen bien.

Es duro encontrar correspondencia con otras gentes, y en el fondo saber que sólo hasta allí, y por unos días, llegará.

Es lacerante descubrir la posibilidad de un hermano, y verla caer a los pocos dias, y el hecho de ya saberlo, no quita lo doloroso.

Aparta de mí, este cáliz; pero, por favor, no lo hagas.

"Afasta de mim esse cálice,

De vinho tinto de sangue". Caetano Veloso (fragmento de "Cálice")

Jorginho

lunes, 13 de octubre de 2008

"Viaje de una Larga Noche hacia el Mediodía" - Capítulo III.-




PRIMERA PARTE
"Come fly With Me"
Me destrozó los ojos.
Apenas salido de mi internación, y aún en recuperación, fui apremiado, y consentí, en comenzar, o mejor dicho, recomenzar a tratar mis ojos.
Concerté una visita con uno de los oftalmólogos(*) más reconocidos en mi País.
En las varias consultas a las que asistí en la Clínica de este médico, tuve tres diagnósticos diferentes, cada uno según el profesional de turno, y la noticia de la urgencia de una cirugía, algo que en el futuro, se demostró no ser cierto.
Yo no estaba ni física, ni emocional ni sicológicamente, lo suficientemente compensado como para semejante intervención, y el stress adicional que conlleva una sumatoria de dificultades físicas en camino de recuperación.
Los análisis, sin embargo, mostraban signos de normalidad aceptable.
La tarde anterior a la cirugía, no me fue aplicado, por parte de quien era familiarmente responsable, el líquido oftálmico recomendado por el profesional; ni siquiera se consiguió hasta última hora, cuando debería haber sido aplicado desde el mediodía, y con intervalos de cuatro horas.
La mañana de la cirugía, la sra.X se sentó a mi lado, mientras yo bebía la única taza de té que me habían permitido tener como desayuno, y comenzó, como de costumbre, a acosarme.
Mis nervios, que están en tensión todo el tiempo desde que volví a mi casa, estallaron.
Cuando me realizan los análisis del preoperatorio, aparece un nivel de azúcar en sangre, totalmente inusual en mí.
La cirugía se cancela, y soy aconsejado de hablar con mi médico tratante.
Y sí, al decir de mi amiga Sylvia: "Georgie, se te quemó el chip, y para ese no hay repuesto".
Bárbaro, estoy chocho de la vida!, soy diabético tipo B, y por causa de no agredir al hígado, me recetan insulina.
Llevó un mes, estudiar y estabilizar el nivel de azúcar.
La intervención, sin embargo, fue, por agenda del profesional, aplazada por dos meses.
¿Y la tan mentada urgencia?.
Durante este período, Robert, el joven acompañante que me asistía durante la noche, en mi período de internación, estuvo muy cerca mío.
En el tiempo que pasamos juntos, aquellos veintidós días en el Sanatorio, nos hicimos muy cercanos.
Él me contaba de sus cosas y sus proyectos, yo de las mías; a la mañana antes de retirarse, aunque no era su obligación, me ayudaba a bañarme y vestirme, y luego se retiraba.
De noche me cuidaba como a un niño, me ayudaba a voltearme en la cama, subía las barandas por si me movía, y yo, que nunca había sido cuidado así, me dormía tranquilo y confiado.
Ahora, cada vez que debo ir a cualquier parte que no sea el oftalmólogo, lo llamo, y voy con él, más seguro, más confiado.
Hoy es el día de intervenirme.
Soy informado de que se me realizarán dos procedimientos en el mismo ojo: el cosido de la retina, y la extirpación de las cataratas.
Entro al quirófano, viendo, y por mi propio pie.
Me aplican anestesia local.
Los que saben del asunto energético, entenderán mejor: dentro de la sala de operaciones, el tema es la envidia de fulana con fulana, la competencia de la Clínica con la otra clínica, cosa de deslealtades,decían, mala onda total.....y yo allí, rezando para que nada de todo eso me llegase.
Ya ha pasado un mes, y aún no he recuperado la visión en ese ojo.
Sin embargo, el profesional afirma que la operación ha sido un éxito, y que está orgulloso de ella.
No desconfío porque soy nuevo en todo esto, y no conozco a nadie que haya pasado por la experiencia, así que sólo puedo creerle.
Ahora resulta que me va a inyectar más gas en el ojo.
No puedo creer a todo lo que me estoy enfrentando.
Al otro día de tal procedimiento, viaja a un congreso en EE.UU.
Antes de su partida, el esposo de una amiga, también reputado oftalmólogo, dueño de una Clínica prestigiosísima en Uruguay, le dijo delante mío:"Si vos querés, mientras no estés, yo me ocupo de Jorge"; "después lo vemos", respondió quien me trataba, y que en ese momento me estaba aplicando disparos de láser.
Al enterarse la señora X de tal ofrecimiento, totalmente desinteresado por parte de mi amiga y su esposo, que habían puesto los últimos adelantos técnicos que su Clinica posee, y la pericia de los profesionales que allí actuan, a mi servicio y sin ningun cargo economico, sólo por amistad, en medio de un arranque de ira, enfrentó a mi amiga exigiendo respeto hacia el profesional que me trataba.
Luego, dicho profesional me informa que su posición fue: "a Jorge no me lo toca nadie!".
El tratamiento me fue aplicado un miércoles, y hoy, sábado, desperté con el ojo hinchado, y muy colorado.
Por celular le llamé a EE.UU, le refiero lo que me pasa, y me dice:"hacé lo que quieras, lo dejo en tus manos".
Ya, de a poco, estoy volviendo a ser yo, ya puedo pensar con más claridad, estoy más fuerte, más compensado, y mejor adaptado a las nuevas realidades que me han invadido.
Cuando regresa de su viaje, me mira el ojo, se levanta de la silla en la que estaba, se deja caer en un sillón, se agarra la cabeza y exclama:"¿qué pasó en este ojo?".
Ya nada me afecta, ni me sorprende, ni siquiera la pregunta de la Sra.X.: "Bueno, bueno, pero cuéntenos cómo le fue en su viaje Doctor".
Se hace un silencio palpable.
"¿Y ahora qué? ¿Perdí el ojo?".
Quienes me conocen, conocen el tono, las inflexiones, y los volúmenes de mi voz; y cuán congelada puede sonar.
"No, no" se apresura a responder, "vamos a dejarlo descansar un poco mientras lo preparamos para solucionarlo, y mientras tanto, nos ocupamos del otro ojo".
"¡Al otro no lo tocás!"
Mi voz no dejó lugar a dudas, lo estaba enfrentando de igual a igual.
Ya no le tengo ninguna confianza, estoy pronto a cualquier reacción, y él lo supo.
Propone, conciliadoramente, aprovechar el tiempo de recuperación, supuesta y mentirosa recuperación del ojo malogrado, dando tratamiento de láser al otro.
Eso sí, permito que lo haga.
Coincidente con estos hechos, libero mi casa, y mi vida, de las personas que me han avasallado durante todo este tiempo.
En unos días es mi cumpleaños, y lo voy a festejar, entre otras cosas, porque siento que he vuelto a mi eje, y que ahora la carreta la comienzo a dirigir yo mismo.
Es el mes de Febrero, y desde fines de setiembre, del año pasado, estamos en el
2006, estoy recibiendo láser en el ojo derecho.
-"Hola Jorge, ¿cómo va eso?", me pregunta el profesional, a cada consulta, una semanal, todos los viernes.
-"Decímelo vos", respondo cortante, y con el siseo de un látigo.
Estamos a mitad de Marzo, y en estos días ha reaparecido un querido amigo, del que no tenía notícias desde hace unos trece años.
Con Sergio, nos conocimos a principios de la década de los ochenta, e hicimos buenas migas de inmediato.
Casi todas las tardes me pasaba a buscar, e íbamos con su perro Duque, a caminarnos toda la Rambla Sur, desde el Parque Hotel a la Cía.del Gas; nuevamente volver al hotel, y ahora hacia el Club de Golf, todo con una charla animada, anécdotas, canciones, risas, y de vez en cuando, con la compañía de algún otro amigo.
Aquella época fue una de las más mundanas en mi vida, y ahora sé que debí haberle prestado más atención a mi nuevo amigo.
Al reencontrarnos, me entero de que ha estado tratando de ubicarme desde hace años, pero los amigos en común, a los que consultaba, no le daban datos.
Un día, como pudo, me encontró.
Comenzó, y le dejé, a ocupar espacio en mi día a día; a ayudarme en mis cosas, a no dejarme solo, a cuidarme, como lo hacía Robert, pero con la diferencia que significa haber sido tan cercanos hace tantos años atrás, de haber vivido y presenciado, cosas mías, de haber participado de un aspecto de los muchos de mi vida.
Llegamos al mes de Abril, Mayo, y decido hablar con el oftalmólogo.
Me plantea que todo lo que se podía hacer con el láser, ya lo hizo, que ahora o interviene, o me aplicaría una serie de inyecciones en el ojo, un nuevo tratamiento que, después yo sabría, totalmente ineficaz en mi patología.
La Sra.X, que me seguía acompañando a estas consultas, muy rapida, y suelta de cuerpo, dice:
-"Se hace lo que usted diga, Doctor".
-"¡No!", reaccioné con fuerza, "se va a hacer lo que yo decida".
Lo dije con voz firme, nada complaciente, en tono terminante, y volumen normal.
Le pedí que quería descansar un tiempo de las consultas, y que me diera el máximo de espera que pudiera.
Sergio me insta a consultar con una amiga suya, la Dra.Elizabeth Leites, también oftalmóloga, y allá fuimos.
Antes ya yo había tenido consulta con mis amigos, los dueños de la Clínica donde este otro, me hizo la cirugía, y ya estaba en tratativas para operarme con otros profesionales, los cuales me daban una posibilidad del 33 por ciento de oportunidades de no perder la vista, o sea, de quedar ciego.
Fui a la consulta de Betty, sólo por complacer a Sergio, que se ocupaba tanto de mí.
Betty, a su vez, me recomendó consultar al Dr.Adrián Antes, que fue lo mejor que alguien haya hecho por mí.
-"Su caso es gravísimo, tiene la retina con muchos agujeros, yo no me atrevería a meter mano allí"
Sergio me apretó el brazo, "Si tiene la posibilidad, atiéndase con el Dr.Stanley Chang, el único que quizás pueda darle una solución".
Allí mismo le mandó un mail al Dr.Chang, refiriéndole mi caso.
Sergio se ocuparía de concertar entrevistas, y fechas para la cirugía.
Sin embargo, la emoción de Sergio no pudo con la realidad.
Esa tarde fué la última vez que lo ví.
Ahora tendría que ocuparme de todo, solo.
No puedo manejar el computador, no veo la pantalla.
Mi amigo Wilson, también de los ochentas, accede a ocuparse de recibir y mandar los mensajes necesarios, por el correo electrónico.
Ante la ausencia de Sergio, totalmente refugiado en la negación, Robert está a mi lado.
La consulta con el Dr.Chang, queda fijada para Enero del 2007, y estamos en fines de Octubre.
Ya tengo las reservas de hotel, los pasajes a Nueva York, y me dispongo a organizar mis cosas, ante la posibilidad de volver ciego.
Una tarde de fines de octubre, suena el teléfono en mi casa, atiendo, y es Christine, la Coordinadora Regional del Departamento de Servicios Internacionales, del Presbiterian Hospital.
-"El Dr.Chang teme que tu ojo no soporte hasta Enero, y colapse.Tienes que estar aquí para el día 11 de Noviembre".
¿Qué hago?
Sergio está viajando atrás de un cuadro de fútbol, por el Brasil....miro a mi lado....Robert accede a acompañarme, aunque para ello deba renunciar a su trabajo, y dejar su familia.
Juan, mi agente de viajes, a quien considero un amigo, y que se portó como tal, cambia todas las fechas de aviones, hoteles, y aquí estoy, en la sala VIP del aeropuerto, con Robert a mi lado, y la pobre de Blú, otra vez en el hospedaje de la veterinaria.
Llegamos a Ezeiza, abordamos el avión para Nueva York, nos acomodamos, y a esperar el despegue.
Comenzó el carreteo.
Cuando siento la conocida, y antes agradable, sensación de pegarme y hundirme en mi asiento, cierro los ojos, y con fuerza pido que el avión estalle.

-------------------------------------------------


¡Qué disparate, qué largo se ha hecho esto! ¡Y eso que omití cientos de vueltas, trancas, luchas, y triunfos!.
En el año 2002, coincidente con la muerte de mi perrita Doca, Dondoca, la prima y dueña de Blú, sí, Blú llegó a mi casa como compañera de Doca, y así la sentía yo, luego la heredé, y ahora es mía, o yo de ella, no lo tengo muy claro...., decía que coincidente con la muerte de Doqui, comencé, nuevamente, a tener visiones del mundo Espiritual.
Pero, esta vez, no se parecían a las que siempre había tenido, los personajes eran otros.
Me acerqué nuevamente a la Iglesia Católica, después de muchísimos años de no frecuentarla.
Recibí muchos mensajes personales, y aprendizajes que, si bien se me indicó que escribiese, se me negó la posibilidad de hacerlos circular.
Aún ese día no llega.
Y comencé a ver y reconocer a los Ángeles.
Estuve rodeado, y sigo estándolo, de demonios y de Ángeles.
Adoro a mi Ángel de la Guarda, me ha protegido, y me protege a toda hora, incluso cuando yo ni era conciente de su existencia real.
Aprendí a relacionarme con el mundo Espiritual, de una manera normal, sin tantos ritos, ni intermediarios, pero no sé, aunque me siento tentado, si puedo decir más.
Sólo diré que no pertenezco a Iglesia, Comunidad, o Escuela ninguna, es genial comunicarse con los Seres Espirituales, como Familia, como lo que somos, y que todos los centros de poder, aduzcan lo que aduzcan, intentan hacernos olvidar, en su propio y mezquino beneficio.
Si, Amigo Lector, te he incomodado con mis ideas, por favor, remítete a "Inauguración y Carta de Intención", bajo la denominación de Entradas Antiguas.
El accionar de los Ángeles, es singular.
De pronto inspiran a personas de nuestro alrededor, o incluso a desconocidos, para que o nos digan la palabra que necesitamos oír, o nos acerquen una solución, una idea, o directamente hagan algo por nosotros, y luego no los vemos más, a la mayoría.
Así fue Dora, la Mamá de mi amigo Gustavo; mi Madre; Sergio; Nancy; Betty; Juan Barrios, el espectacular Agente de Viajes;Christine; el Dr. Rodrigo Almeida, un oftalmólogo brasilero que, en los tiempos en que viajé, era uno de los "Fellows" del Dr.S.Chang, y que foi muito meu amigo, me dio la tranquilidad, el calor humano, la cercanía que, más allá de la excelencia profesional, yo estaba necesitando, tiene su Clínica en Brasilia, y aún no me he podido comunicar, pero lo haré, como le prometí, apenas pueda; y, obviamente, Robert.
Y decenas de personas para mí anónimas, que en los más increíbles momentos, sin saberlo, fueron inspiradas, de las maneras más increíbles aún para mí, a facilitarme algo, lo que fuese, aún no teniendo, ellos, conciencia de lo que sucedía.
Argumentando acercarnos a la Vida Espiritual, todas las religiones, filosofías, escuelas, whatever, nos han alejado tanto....
El disfrute, posesión, conocimiento, de la Vida, el Mundo, la Dimensión, o como quieran llamarle, Espiritual, nos pertenece por derecho, y por nacimiento, libre y sin interpuestos personajes.
Tenemos que aprender a sentirlo así, a dejar de creernos llenos de culpa, vergüenzas, indignidades.
Estamos en este mundo, aprendiendo, no hay una manera correcta de hacer las cosas, salvo aquella que no perjudique al otro.
Estamos en un mundo sensorial, material, y son los utensilios, los sentidos, la materia, que tenemos para extraer de él toda experiencia y enseñanza.
¡Es tan simple"....
¿Reaccionarás......?


Jorginho
(*) - Quienes deseen conocer el nombre del profesional que me atendió, así como la manera de contactarse con los otros Profesionales, o mi Agente de Viajes, escríbanme a la dirección de gmail que figura en Mi Perfil, y les responderé.

sábado, 11 de octubre de 2008

"La Traición de la Utopía".-


Hola Amigos, antes de volcarme al tema de hoy, quiero agradecer la cantidad de mensajes que he recibido en mi Casilla de Correos, deseándome la pronta recuperación de mi estado de buena salud.
No tenía idea que la anécdota importara tanto, ahora entiendo que desde un principio debí contarles el final de la misma.
Hace ya un año que, gracias a la Voluntad del Plan Universal, Dios, sané por completo, aparecieron los anticuerpos de la HB, y mi hígado se regeneró, no mostrando ya, señales de haber estado afectado.
Gracias a todos.
----------------------------------------------------------------
Es una de tantas mañanas de la vida de Mariela.

Está un tanto atrasada en la preparación del almuerzo de Santiago, su hijo.

Mientras pica el perejil, piensa en la sorpresa que se llevará el chico cuando ella le sirva su plato preferido.

Mariela adora a Santiago.

- "Má, voy hasta el kiosko y vengo enseguida!", grita Santiago desde la puerta del apartamento.

Mariela siente el impulso de decirle cuánto lo quiere, pero se atrasaría más, se lo dirá cuando él vuelva.

------------------------------------------------------

Joaquín siente que se ahoga en el sofocante entorno de su familia.

Tiene veintidós años, y sus ideas difieren de las de sus padres.

Él quiere hacer otra cosa con su vida.

Cada vez que toma impulso para despegar, le atemoriza la inseguridad del día después.

---------------------------------------------------------

El corazón le dio un salto, a Martín.

Sandra le había sonreído.

Hace tiempo que ella lo atrae.Parece ser lo que él siempre ha buscado.

Hoy está muy ocupado, mañana la invitará a tomar algo.

-----------------------------------------------------------

Todos los días, Fabián se promete que el próximo lunes dejará la bebida.

Dos veces a la semana Luisa intenta solucionar el sentimiento de culpa que arrastra desde su separación.

Seguramente el jueves, César saldrá a conseguir trabajo; tal vez el fin de semana, Juan Carlos evalúe si le conviene seguir la carrera que eligió, o cambiar de orientación; Mauro no se anima a aceptar la propuesta de Nacho, de vivir juntos, pues teme la reacción de sus mayores.

----------------------------------------------------------- -

Cada vez que pienso en el terrible mal que la utopía de la posesión del tiempo, nos ha hecho, me siento tentado de tomar a todos estos personajes por los hombros, darles unas buenas sacudidas, e inculcarles la idea de que lo único que tienen para tomar sus decisiones, ser felices, hacer felices, opcionar, es el momento presente.

En otros momentos, me invadía la ira, cuando escuchaba a algún colega dictaminar que a Fulano, aceptar sus problemas le llevaría varios años de terapia, de consultas, o de lo que m...fuese; hoy doy vuelta la cabeza, y cambio de tema.

Para mí, los cementerios están llenos de buenas intenciones, de buenas cosas por hacer, y que nunca fueron realidades.

Nos creemos dueños del tiempo, de lo que durará nuestra vida.

La verdad es que no sabemos cuántos años, días, minutos más, estaremos en este mundo.

En un segundo, Santiago, el hijo de Mariela, cuando volvía a su casa, fue víctima de un accidente callejero que le cercenó todas sus posibilidades; y Mariela quedó con la comida preparada, y un "Te quiero" atravesado en la garganta.

A cada persona que conozco, si sale el tema, intento que, por lo menos, cuestione el uso que del "ahora", hace.

Entiendo, pero no justifico, que todo se deje para dentro de un rato, o para mañana; y no lo justifico porque las posibilidades de Ser realmente nosotros, dependen del uso que del "ahora" hagamos.

Lo entiendo porque sé que no es fácil, y lo sé por experiencia propia.

Pero es en ese arriesgarse , que uno conoce su fuerza, su valentía, y sus zonas oscuras.

Pero un día hay que empezar, que disiento con mi querida y admirada Jacqueline Susann y su "Mañana digo: ¡basta!".

Es tan poco el tiempo que tenemos para ser nosotros mismos; tantas cosas baladíes reclaman nuestra atención inmediata, tantos caprichos, propios y ajenos, llenan nuestra agenda, tantas obligaciones que sólo nos llevan a ninguna parte real....

El momento, ni siquiera el momento, el instante presente, es tan maravillosamente importante y rico, que sólo el tener conciencia de su presencia, y la nuestra en él, nos abre un mundo de realizaciones fundamentales.

Hoy, lamentablemente tarde, Juan Carlos, y también Mauro, lo han comprendido.

Les faltó valentía, y quizás confianza, también.

César sigue sin trabajo......y gira y gira el carroussel.

Quisiera poder llegar a tocar tantos corazones, tantos pensamientos, tantas dudas, pero es casi imposible.

Veo a las gentes correr detrás de lo efímero, que yo ya lo hice, y ojalá hubiese habido un Jorge que me llamara la atención.

Veo a las gentes, decía, en una loca carrera detrás de lo menos importante que el Universo nos brinda, y me duele no poder hacer nada más contundente, que tratar de llegar a los más cercanos y, esperar a que un día, como sucedió conmigo, la semilla germine.

Pero duele.Y bastante, les diré.

Me costó mucho, muchísimo, aceptar y respetar la decisión de las personas que más quería, de permanecer dormidos a la realidad del aquí y ahora.

Me duele ver que la vida les pasa sin que le encuentren un sentido más profundo que correr detrás de los paradigmas propuestos.

Pero así son las cosas.

Si te gusta, las cosas son como son; si no te gusta, las cosas son como son, dice un viejo proverbio Zen.
¿Saben?, en unas lejanas montañas, tengo un gran Amigo también llamado Jorge, flaco, alto, y que se da tiempo para admirar las sakuras de un cerezo.

Un día me lanzó al rostro una verdad que me vulnera.

Me dijo:"Vos amás con las tripas", y es cierto.

Amo a la gente, de una manera visceral, quisiera facilitarles el entendimiento, la consecusión de la felicidad, el olvido de culpas inexistentes, y me encuentro que en el mundo hay mucho más de lo que yo puedo hacer.

Además no soy complaciente.

He guiado grupos de instrospección, y de búsqueda del Ser; mas el camino que propongo no es fácil.

Buscan en mí al padre o a la madre que quisieron tener, y no tuvieron.

Imaginan que los dolores del crecimiento, son sólo para el cuerpo físico, en el momento del estirón; y no, duele crecer, pero es altamente gratificante.

Mi propuesta no es el almohadón, que hay muchísimos que sí lo ofrecen; mi propuesta es el mortero.

Y quien haya majado especias, sabe de lo que el trabajo en el mortero es capaz.

Si pudieran experimentar lo grandioso, lo liberador, lo gratificante, que es vivir el aquí y ahora, cómo cambiarían sus opciones.

Sé que a mi blog ha venido mucha gente, deseo despertarles la inquietud, por lo menos, de hacer una pequeña prueba con el "aquí y ahora", luego sí, denme la espalda, o tomen mi mano.

Es mi compromiso con la Vida y el Cosmos.

Jorginho

Dedicado a mi Amigo Montañés, y gracias por tus publicaciones que me han inspirado la presente.

viernes, 3 de octubre de 2008

"Desde el Monte del Olvido".-


"Acabei com tudo,
Escapei com vida,
Yive as roupas e os sonhos
Rasgados na minha saída.
Mas saí ferido,
Sofocando o meu gemido,
Fui o alvo perfeito,
Muitas vezes no peeito atingido...." Roberto Carlos - fragmento de Fera Ferida.
No lo creíste, ¿verdad?.

Igual que no lo creyó C.antes que tú, o que S., tal cual lo hicieron L., P., S., ....y sólo por recordar los últimos meses.

El Tigre avisa, pero claro, si parece un gatito grande, ¿qué puede hacer?...si es tan mimoso que hasta ronronea...miren cómo mueve la punta de la cola, de contento!

¿No lo creíste, verdad?

Es tan embriagador el sentimiento de omnipotencia que invade al cazador...

Viste la carroña que sobró de quienes intentaron anteriormente desconocer su territorio; le viste las garras, y reíste de ellas.

Abusaste, como lo hicieron quienes hoy son alimento de animales menos valientes.

Quisiste jugar con fuego.

Disfruta, ahora, la quemadura.

Jorginho

viernes, 26 de septiembre de 2008

"De Rumbos .......y Derrumbes".-


Adiós, Jaime.

Adiós, Amigo Mío.

Aún faltan siete días para tu partida, y ya estoy sintiendo tu falta.

Ya extraño nuestras largas charlas al teléfono, diarias y llenas de risa y chanzas que sólo dos Acuarianos como nosotros pueden soportar sin llevar a mal.

Te he aprendido a valorar en toda tu dimensión, más allá de lo que naturalmente valoro a las gentes, pero es que tú no me pides nada, y me soportas todo, como si yo fuese algo tan especial.

Piloteas con sabiduría natural, mis siete cambios de carácter por minuto, y cuando en uno de mis arranques digo ¡basta!, qué poca bola me das, y cómo me hace bien.

Tus planes son cumplir con un compromiso profesional, y volver en dos meses...tal vez sí....tal vez no.....pasan tantas cosas en un minuto.

De hecho, en mi vida pasan; pueden pasarte también a ti.

Estoy siendo egoísta, lo asumo, y no me avergüenza, aunque esté negando la movilidad de las cosas.

¿Seremos los mismos en el reencuentro?

La Vida es enemiga de los espacios vacíos, lo sé, y eso que siempre me fascisnó, hoy me llena de miedo.

No intentes, por favor, tratar de mitigar mi dolor, déjame con él, que es lo único que me quedará.

¿Los recuerdos?, sólo son eso, recuerdos, no existen, es una construcción de la memoria.

Si pierdo el dolor, pierdo el aquí y el ahora, pierdo el presente, y el presente es la única verdad.

Maria Bethânia está camtamdo, sabes que tengo una canción para cada cosa, "....nao vai me dizer palavras que eu já nao acredito......"

No intentes que razone, y menos que racionalice.

No quiero.

Sin embargo, oye mi consejo: toma impulso y dá el salto; tal vez, como dice otra canción:"....caminenos, tal vez caminando, la Vida nos vuelva a encontrar".

Abrazo, Amigo.

Jorginho

lunes, 22 de septiembre de 2008

Un Poema de Amor....y Veinte Canciones Desesperadas.



Reconozco que nunca me enamoré.
Sí quise, y quise mal.
Quise desde el ego.
Quise sin generosidad, e imponiendo mi voluntad.
Compartí caminos largos, y sufrí el fin del paseo.
Habité cientos de fantasías, dormí en cientos de camas que no eran mías, ignoré tantos sentimientos que no comprendía, y seguí en el mismo sendero creyendo que sabía lo que quería.
Fui frío y calculador.
Usé y fui usado.
Hice y deshice; lastimé y me lastimaron.
Pero nunca amé.
Mas en la vida todo llega, y siempre llega sin avisar.
Sin que lo podamos programar.
Y nos toma de sorpresa, sin que sepamos qué hacer, qué cara poner, qué decir...
¡Fueron necesarios tantos golpes para que se rompiera mi coraza!.
Tantos replanteos y transmutaciones de energías estancadas.
Me miro al espejo y no me reconozco ... parezco otro.
Si esto es el Amor, creo que no me gusta.
No entiendo.No veo claro.
Escapa a toda mi lógica, y me hunde en el desconcierto.
Una voz que resonó en mi oído y replicó desde el fondo de mis recuerdos de otras vidas.
Una ligazón inexplicable que me sujetó desde aquel día, y que aún hoy no me suelta.
Siento la cercanía de mi "puerto de recalada", y temo echar anclas.
¿Por qué siento que te pertenezco, cuando nada me has pedido?¿cuándo ni lo hemos hablado? ¿cuándo ni frente a frente siquiera nos vimos?.
¿Por qué no sigues mi juego? ¿por qué no sucumbes a mis deseos?
Me siento el burlador burlado, el que fue por lana, y volvió trasquilado.
No entiendo, no lo entiendo, no te entiendo, no me entiendo...
Me entrego.
Por primera vez me entrego.
Creo que es mi hora de confiar y descansar.
Quizás leas estas líneas y ni sepas que eres tú...o tal vez ni te importe, o lo lleves a serio.
Recuerdo las palabras de mi Profesora de Historia del Arte durante mi paso por la Facultad, en aquella época Escuela Nacional, de Bellaas Artes, la Prof.Celina Rolleri: "....muchachos, ninguna experiencia en la vida es negativa...", y tomé debida nota.
Valió la pena vivir y pasar por todo lo pasado, si me trajo a este hoy, y a lo quesiento hoy.
El Tigre parece un gato, respetando tu calendario.
Está aprendiendo a respetar otros territorios que nunca le importó hacerlo, y busca tu mirada en lo profundo de su guarida, y aún no la encuentra.
Te espero, como se espera la germinación en la primavera, como se espera la lluvia en el verano, y la cálida protección de tu abrazo.
Sin embargo ¿sabes?, el Tigre no pierde su esencia...siento, es más, lo sé, que a partir de hoy te estoy quitando de mí.

Jorginho