domingo, 14 de marzo de 2010

"Las Despedidas en las Bienvenidas"-


"Entao tá combinado,
é todo somente sexo e amizade.
Nao tem nenhum engano nen mistério,
é todosó brincadeira e verdade.
Podermos ver o mundo juntos,
sermos dois e sermos muitos,
nos sabermos sós sem estarmos sós,
abrirmos a cabeça
para que afinal floreça
o mais que humano em nós ......"

Peninha
(fragmento de "Tá combinado")


Mañana de sábado.
Robert y yo en la cocina, preparando unos "Ajo Puerros al Gratin" para acompañar el almuerzo de hoy.
Sí, disfrutamos cada momento en que estamos juntos.
Mucha charla, muchas bromas, mucha música de Jack Johnson, mucha risa,
- "Alcanzame esto!"
- "Revolveme aquello"
... unos chips de papas, utensilios, luz de sol, la ciudad y el mar allá abajo, y una linda relación entre nosotros dos.
Como mi parte de la tarea debe descansar un rato a fuego lento, aprovecho y, mientras aquel pica unas hierbas, me acerco al computador para darle forma a este Post que hace días tengo en la cabeza.
- "¡Jorge ... que lo que escribas sea bien "para arriba"!"
- "¡Ché, que siempre escribo "para arriba"!".
Sucede que, bueno, para tener conciencia del "arriba", no debe desestimarse la conciencia del "abajo", pues habríamos ingresado a un mundo de total ilusión sin retorno.
En la cocina, habitación que la mayoría de nosotros detestamos, allí, como si fuese un aula , miles de enseñanzas se manifiestan.
Es desde ella que, el cocinero atento y conciente de las energías que mueve, incide en la totalidad, relaciones y personas, que consumirán los alimentospor él manipulados.
Incidirá en sus emociones, en sus pensamientos, en sus vibraciones, en su salud ... así de fundamental es el cocinar para los Seres queridos o, al menos, así debería serlo.
Mis Lectores más asiduos, saben de mi planteo de que, en toda acción cotidiana, por simple que parezca, y sea, subyacen todas las lecciones necesarias y suficientes para pilotear, con idoneidad, las situaciones más comprometidas, y las que más valoramos en nuestra Vida.
Una sartén, un trozo de manteca, un chorro de aceite ... fuego, et voilà! ... inmediatamente aparecieron ante mis ojos, dos personas en el instante mismo de conocerse.
He aprendido que, en cada bienvenida que damos, sea a personas, sentimientos, relaciones, cosas, ropas, modas, intereses, está incluído un Adiós que no podremos evitar.
Sé, también, que nos resistimos a ello.
Que hacemos mil y un ardides para no desprendernos de nada ... ni de nadie ... y que eso no es sano ni saludable.
Manteca y aceite, dos materias grasas, cada una con sus particularidades ... dos individuos, dos personalidades, dos mundos.
Las materias primas anteriormente nombradas, así, tal cual, no sirven a los fines que Robert y yo perseguimos, deben modificarse.
El calor del fuego ayuda a que se amalgamen, a que dejen de ser dos materias diferenciadas para, ahora, en un estado de imposible individualización, ser la base que favorecerá nuestros planes culinarios.
Pongamos por caso que, cuando dos se encuentran, deciden un camino en conjunto.
Aprendí que es harto difícil renunciar a todo lo que hemos logrado con el fin de destacarnos, de ser absolutamente diferenciables del resto, por construir una personalidad, la que sea, pero que nos represente, y aprendí, también, que al dar la bienvenida a alguien a nuestras vidas, algo deberemos resignar de nuestro Yo, para entonces ser Nosotros, si es que tenemos alguna meta, o la Vida la tiene, que nos involucre, a ambos, en cuerpo y alma.
En la mayoría de los casos, lamentablemente, la promesa latente en la bienvenida, se transforma en una lucha cuerpo a cuerpo de caprichos, orgullos, manipulaciones, dominación por fuerza, dominación por pasividad, chantajes, hasta que uno de los dos o explota, o sucumbe.
Puedo entender, pero eso no significa que no luche por modificarlo,, entender la especial estructura de personalidad, del YO, de quien se yergue ganador en esta lid sin sentido.
Puedo, también, desentrañar las particularidades caracteriológicas del que se somete, y algo de esto se puede ver en: "Referencia, Pertenencia, Presencia, y la Ley del Menor Esfuerzo" (etiqueta "Desarrollo Personal").
Aún hoy, y miren que llevo años de caminar, me maravillo de la inmensa tontería de mis hermanos humanos, de intentar, por cualquier medio, anudar y anudarse, a situaciones sin solución, absolutamente carenciantes e insatisfactorias.
¡Somos unas gentes tan al pedo"!.
La Vida es un juego, y como jugadores somos ¡pésimos!.
Renunciar, duele ... no renunciar, duele mucho más.
Renunciaciones concientes y objetivas, que no entregarse a dominación, ¿estamos de acuerdo?.
Me refiero a la dominación que ejercen las propias pasiones, o a las de nuestro compañero de aventura.
Y si no sentimos esa necesidad de fundirnos con el otro, en la medida en que el otro se funde con nosotros, es que ninguno de los dos dio la bienvenida a ninguno de los dos ... simplemente buscábamos un cuadro más que agregar a la decoración de nuestro día a día pero ... de Amar, o intentar el despertar del Amor ... ¡nada!.
Y me estoy refiriendo a cualquier tipo de bienvenida, que no sólo a la de pareja ... que si a esa me refiriese ... ¡quiero mares de ese dolor!.
- "Pero ... ¿y si esto no es duradero?"
- "¡Después de lo que me pasó, no confío en nadie!"
Escuché mil veces la excusa de la "inseguridad".
Es cierto, hay mucha inseguridad, nadie intenta andar entregado como un ciego en brazos de su lazarillo, no, es una entrega, una renuncia alerta, sin desconfianzas, sólo a- ler-ta, para que no nos tomen por sorpresa.
Y dejarse ir a dimensiones compartidas y mejores.
A peldaños diferentes, más amables ... al menos ... mientras dure ... pero, si les parece, eso será en otro Post.




Publicado el día 5 de Abril de 2010
Revisado por R.Méndez

4 comentarios:

wilsonfl dijo...

ARRIBA, AMIGO! FUE UN GRAN SUSTO PARA TODOS, PERO EN UNOS DÍAS VAS A ESTAR CON NOSOTROS. ESTOY ACÁ PARA APOYARTE. ESPERO DECIRTELO PERSONALMENTE BIEN PRONTO.
UN BESO ENORME

wilsonfl dijo...

Adiós, querido amigo. Voy a extrañar nuestras interminables conversaciones, tu filosofìa de vida tan rica como provocadora. Sería una pena que no existiera un Dios para recibirte. TQM

wilsonfl dijo...

Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento. Y es que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

Susana dijo...

Amigo te has ido; extraño nuestras conversaciones.........que dolor

Te suplico que me avises
si me vienes a buscar,
no es porque te tenga miedo,
sólo me quiero arreglar.

TE ENCONTRARÉ UNA MAÑANA...