sábado, 6 de diciembre de 2008

"EMOCIONES"


Amigos:
Sé que aún falta bastante para el Fin de Año, mas hoy quiero despedirme de todos Ustedes.
Lo hago de esta manera porque no soy Súperman, conozco mis límites emocionales.
Viajo para ver de encontrar una solución para el problema de mi vista.
No sé qué resultados obtendré, por eso, por cualquier eventualidad, quiero agradecerles tantas cosas....
Quiero que sepan que me ayudaron muchísimo en este tiempo de reclusión en que se han transformado mis días.
Cuando los amigos de toda la vida, de todas las ocasiones felices no encontraron tiempo para estar conmigo, o salir conmigo, Ustedes, desde el anonimato la mayoría, estuvieron siempre allí, y al saberlo, la necesidad mía de transmitir cosas como cuando aún podía atender mi consulta,encontró una nueva ruta, y las horas pasaron más acompañado.
Me llevo a todos conmigo.
Me han quedado algunas cosas por escribir y publicar.
Si puedo volver a ver, lo haré a mi regreso en Abril 2009.
Tengan la plena certeza de que les entregué lo mejor de mí, de mi experiencia de Vida.
Creo firmemente en la parte de la Verdad que encontré y reflejo, en lo que pienso, en lo que digo, y en lo que hago.
Soy pasional, pero cuando se trata del crecimiento, de la superación del otro, actúo de forma impersonal, objetiva, y fría.
¿Suena raro?
¡Yo soy raro!
Estoy convencido que si la Vida nos ha cruzado, no es para pasar el rato, es porque de seguro tenemos algo que aportarnos mutuamente.
Preferiré siempre tu bien al mío, que no sé ser, ni quiero ser de otra manera.
Casi todos se desean Amor y Paz.
Es lo políticamente correcto.
En un tiempo integré uno de los grupos de la Misión Rama.
Algún día escribiré mi experiencia con esas gentes, que no tiene desperdicio.
Pero a lo que iba: el grupo en cuestión era un nido de víboras, a cual más ponzoñosa.
Era sano llegar el primero, y retirarse el último.
¡Realmente corrías riesgo de ser deshollado vivo!
sin embargo, al final de las meditaciones del día, todos se besuqueaban, se abrazaban, y con lágrimas en los ojos se decían: "Te doy la Paz".
Deseos huecos, falsos, sin compromiso con el otro Ser Humano.
Sí Amor y Paz.
Por favor: Amor sin máscaras, sin disfraces, sin temor a las palabras, sin temor a las opiniones o juicios de los que viven y vivirán estancados.
Paz sí, pero no de la que nos deseamos y luego seguimos odiándonos o compitiendo.
No de la que mostramos al afuera, y que no reina y campea en nuestro espíritu.
Les dejo mis deseos de una buena Vida, como cada quién la entienda.
Les deseo que sean felices, que si han tomado decisiones que ahora lamentan, vean que más que escollos en el camino de la felicidad, son pruebas que nosotros mismos nos hemos impuesto a fin de conocer mejor nuestras capacidades, y utilicemos lo aprendido para transmitirlo a otros que vengan más atrás en la experiencia.
Que nada son errores, nada equivocaciones, no hay una manera correcta de hacer las cosas, salvo aquella que no destruya la autoestima y dignidad del que circunstancialmente tengamos al lado.
Estamos todos aprendiendo.
Gracias Kafda, puedes estar segura de que haré los contactos necesarios para escribir en el New York Times, lo verás; gracias Marcelo; gracias Lilí; gracias Marina, y te prometo trabajar en la publicación del libro; gracias Maxi; gracias Steven, creo que apuestas demasiado a mí, y a mi talento como escritor, pero si insistes te enviaré las copias; gracias María Teresa; gracias Ícaro, Francisco, Valentina, Gabriel, Viviana, Abel, Eduardo....tantos.
Gracias Paola, amiga nueva, por el alud de amor, por los buenos deseos, y por las lágrimas.
Gracias a los que me leyeron pero no se comunicaron.
¡Buen Año!
¡Hasta siempre!



Jorginho

Publicado el miércoles 17.12.2008

jueves, 4 de diciembre de 2008

"Simone"

e estiró en la enorme cama, y al no topar con sus piernas, terminó de despertar.
Aún con un poco de modorra, y con muy pocas ganas, sale del revoltijo en que han quedado las sábanas.
El turbador olor de la piel de él todavía impregna su propia piel.
La abrasadora piel de Hernán.
Su color de almendra, su tacto fuerte y suave, sin imperfecciones como la de los otros hombres que hubo en su vida.
Se cubre con la blanca bata de tela de toalla, tan amplia, tan generosa, tan limpia.
Sobre la mesada de la cocina está la taza mal lavada, en la que él tomó el café, y que no ha aprendido a poner en el secaplatos.
Sonríe.
El amor le inunda.
En el panel blanco donde anota las compras a reallizar, hay un mensaje: "No olvides que te amo", y por firma sólo una letra H.
Tuvo suerte de encontrarlo entre toda aquella gente en el aeropuerto.
¿Fue su mirada directa y decidida?
¿El color negro profundo de sus ojos, que le hicieron recordar a Lorca y las Manolas?
¿Su prestancia de macho latino?
Lo que haya sido, gracias a Dios que fue.
Había estado a punto de rechazar la invitación de Sigfrido, su jefe inmediato, para participar del Festival Publicitario que, ese año, se realizaría en Bonn.
- "Dale Simone, tomalo como unas vacaciones, te va a venir bien.
Pensalo, además me sacás un problema de encima".
Habían sido compañeros de estudios, y en Facultad se hicieron muy amigos.
Aceptó segura de que se aburriría un montón, pero unas vacaciones, y con todo pago...no era cosa de todos los días.
Planeó una escapada a París, ¡hace tanto que no va!.
Esa misma tarde se comunicó con Blossom.
- "Hello?".
- "Blom?, soy Simone, ¿cómo estás?".
- "Simone?, qué una sorprshesa!, cómo essthás tshú?".
Se encontrarían en el Bistró de Armand.
Siempre almorzaban allí cuando venían a comprarse ropa a las Lafayette.
Qué buenos años los vividos en Londres!
Tenía tanto que compartir con su amiga inglesa, los e-mails no alcanzan y son tan impersonales.
Empezó a entusiasmarse con el viaje.
Segura de recibir pasajes en bussines, se sorprendió cuando Sigfrido le entregó billetes de primera clase.
- "¿Y esto?".
- "Agarralos y callate la boca, no levantes polvareda".
- "Gracias ché".
- "Sí, agradecé, que estuve a punto de mandarte en turista".
Ambos soltaron la risa.
No encuentra la caldera, y tiene ganas de tomar un té.
Está el microondas, pero es tan rápido....
Enciende el gas, pone agua a calentar, se recuesta a la puerta de la terraza y pierde la mirada en el mar.
Había llegado al Vip pensando en unas cuantas llamadas a realizar.
Se sirvió unos bocaditos y un té, y se acomodó cerca de uno de los teléfonos.
Estaba a punto de clavarle los dientes a un jesuita de jamón y queso, delicioso, cuando se sintió observada.
Levantó los ojos y se topó con la mirada de un hombre.
"¡Imbécil!", pensó, y no le tuvo piedad al saladito.
Se sintió una Reina cuando, ya ubicada en su asiento de primera clase, lo vio abordar, atravesar la cabina y seguir de largo.
"Dios es justo", pensó paladeando ambrosía cual una diosa griega.
Llegó al Bistró antes que Blossom.
Tuvo cuidado de hacerlo, pues quería ver a su amiga antes que la otra la viera a ella.
- "Darling!".
- "Honey!".
Blossom está casi igual.
Los dieciséis años que han pasado, no la han tratado mal...pena que ahora usa anteojos, pero por lo demás...
Ordenó una ensalada de endivias, un soufflé de champignones, y una copa de chablis.
Rehusó pedir postre.
Blossom prefirió la otra propuesta del escueto menú, un maigrêt en croûte, avec des feuilles verts, y una copa de borgoña.
De postre un Paris-Brest.
"La inglesa está loca!", pensó la uruguaya; "con todas esas calorías en poco tiempo parecerá una vaca.
Seguro que Peter la deja".
Blossom se veía feliz, relajada.
Ríe y se ve hermosa aunque vestida no tan a la moda.
Cuando le llegó el turno a la tentadorísima masita con chantilly y praliné de almendras, no pudo contenerse:
- "Blom......" intenta decir algo...
- "Never mind Simoune, estshouy enamourada de Peter amd él de mí.
Tshenemous una madura relationship, souportshará unas delicias culinarias...clarou, la roupa no es tshan amable!", y se echó a reír.
Una joven voz masculina, limpia, decidida, interrumpió la charla:
- "Perdón Mesdames, me permiten esta silla?"
Era el hombre del VIP, ¿qué hacía aquí?.
Lo había visto en el mismo Festival de Bonn, pero ¿aquí?.
Blossom le respondió en su jerigonza española, y él, muy suelto de cuerpo, inició una charla.
Se acomodó al otro lado de la inglesa que, al estar la mesa dispuesta a la francesa, quedó en un ángulo de sesenta grados respecto a Simone, de manera tal que al dirigir la vista a Blossom, las miradas de los dos coterráneos se encontraban, para disgusto de ella.
Se mantuvo fuera del diálogo y aprovechó para observar al atrevido.
- "¿A qué horas sale tu vuelo?".
La pregunta la tomó de sorpresa, no habían intercambiado ni una sola palabradurante toda la charla.
Blossom aprovechó para darle un mordiscón al Paris-Brest.
- "¿A qué horas?", el atrevido insistía.
Blossom se siente incómoda ante la ausencia de respuesta de su amiga, y aún con la boca llena de crema cubre la situación:
- "Not avión, ella rathers...¡Auughfff.....!".
El puntapié por debajo de la mesa no pasó inadvertido.
Unos instantes de silencio y estupor, y luego la carcajada de los tres llenó el coqueto local.
La caldera está silbando.
Prepara el té, y se lo sirve en la taza que dejó a medio lavar Hernán.
Apoyó los labios en la porcelana, y la temperatura del agua, y el saber que él había apoyado los suyos en el mismo lugar, le hicieron revivir sus besos.
La primera vez que estuvieron en la cama, él la desafió:
- "Quiero que me muerdas como al jesuíta del aeropuerto".
Le clavó los dientes para darle un escarmiento, él, con un movimiento y una agilidad felina, le tomó ambas muñecas, y asegurándola fuertemente comenzó a besarle todo el cuerpo.
La primera oleada de orgasmos le llegó dulce y profunda.
Con naturalidad, Hernán acomodó su cadera entre sus piernas, y cada uno conoció el alma del otro.
Revisa la agenda del día: dos entrevistas por la mañana, a la hora de almuerzo sesión de masajes en el salón de Eva, luego una presentación que sería fácil y rápida.
El resto del día lo tomaría para comprarse zapatos, nunca hay que comprarlos por la mañana, y había visto unos soñados.
Se dirige al cuarto de baño.
Abre la ducha, y el sonido del agua al caer le trae a la memoria la fuente del jardín de la casa de su abuela Ita.
Se quita la bata frente al espejo y se observa.
No está mal, hay que ver que ya no tiene dieciocho.
Hernán dice que es hermosa, pero ella siente inseguridades.
Siempre cuidó su imagen.
Tiene terror del paso del tiempo, y hace años que lo viene previniendo.
Perdió la cuenta del dinero gastado, perdón, invertido en seguir viéndose jovencísima.
Los hombres aman a las mujeres jóvenes.
Hernán dice que está conforme con como ella es, pero....
Algún arreglito, alguna corrección pequeñísima.
Por ejemplo los senos.
Sí, definitivamente, las mujeres se ven más atractivas con senos grandes.
Hernán dice que los de ella son perfectos para sus manos.
¡Y vaya si sabe disfrutarlos!.
¿Qué pasaría si cayeran?, ¡Mejor ni pensarlo!.
"Tal vez un chiquito más grandes y juntos...estoy segura de que lo vuelvo loco!".
Se toma los senos y los coloca en la posición que imagina.
Un rayo de hielo que la hubiera aatravesado, no la hubiese paralizado tanto.
Debajo de la punta de su dedo medio de la mano derecha, percibe un bulto que antes no estaba allí, está segura de eso.
No puede pensar, no puede reaccionar, se le aflojan las piernas.
Está aturdida.
En los oídos el sonido de un huracán.
Siente náuseas.
"No puede ser, ¡no a mí!".
Se toca insistentemente hasta que se provoca dolor.
Se siente como atrapada en una pegajosa telaraña de la que no puede soltarse.
"¿Por qué a mí?, ¡no, no puede ser!".
Se acerca la hora de la primera entrevista, y está demolida.
No hay maquillaje que le pueda devolver la luz a la piel, ni el brillo a la mirada ningún colírio.
Está asustada, muy asustada.
Intentando verse mejor, darse ánimos, viste un conjunto de St.Laurent que la favorece y estiliza.
Nada puede quitarle el rictus de la boca, ni siquiera dibujar las comisuras hacia arriba.
Atravesó las entrevistas distraída.
Ahora iba rumbo al salón de Eva.
Quiso cancelar, pero fue imposible, debería abonar igual.
- "¡Qué tensos estamos hoy!", advierte la masajista.
Una desganada y distraída sonrisa fue su única respuesta.
No tiene la cabeza como para ir a probarse zapatos.
Cancela los compromisos pendientes y se encamina directo a su domicilio.
Se siente extraña dentro de su casa.
Tira la cartera de Vuiton en el piso del dormitorio.
Se quita la blusa y el brassier.
Frente al espejo se hace un nuevo reconocimiento.
No caben dudas, allí está.
¡Tantas veces había visto y escuchado a Carolina Herrera en aquel comerccial en el canal de cable!.
Nunca supuso que ese mensaje también sería para ella.
En la biblioteca de su abuela Ita, había encontrado un libro que no recordaba el nombre ni el autor, que era una mujer, y lo había leído aquellas vacaciones, entada junto a la fuente del jardín.
En él, una amiga de la protagonista, enterada de un problema similar en uno de sus senos, ante la reacción de su pareja, se suicida.
¿Cómo reaccionará Hernán?
¿La seguirá amando una vez mutilada?.
En realidad aún no sabe si tiene algo de que preocuparse.
No tiene un diagnóstico.
¿Pero y si es positivo?.
Tiene las mejillas empapadas.
Todo su mundo, construído de seducción, belleza, perfección, tambalea y amenaza con derrumbarse.
- "¿Hola?......¿cómo estás?.......No, cansada, hoy no fue un día fácil.......estoy bien......dale, te espero.".
Hernán vendría esa noche.
¿Qué hago?.
¿Le comento algo?.
¿Pero qué le digo?.
Así como no le había prestado atención al comercial aquel del cable, tampoco lo había hecho con el Blog del tipo aquél que contaba sus idas y venidas con los asuntos de su propia salud.
Le había parecido nada elegante el exponerse de esa manera, y ahora qué falta le haría leer esas notas.
Hernán llega a las veintiuna horas, lleno de energía y alegría.
Simone está impecable, pero ausente.
Casi totalmente ausente.
No tiene la respuesta habitual a la cercanía del cuerpo de él.
-"¡A vos te pasa algo, no me jodas!"
- "No, te lo juro....bueno, sí.....estoy un poco preocupada.....", las palabras se le escapararon, y rápido debe pensar una salida creíble.
- "La hermana de Patricia.Le van a hacer una biopsia en una teta.Le apareció un bulto.No saben qué es".
- "¿Y vos qué tenés que ver con eso para estar tan afectada que ni bola me das".
- "Es que....."
- "Si querés estar más cómoda, me vouy".
- "No, por favor, quedate.Es que pienso que podría pasarme también a mí".
- "¡Salí con la mala onda, ché!.A vos no tiene por qué pasarte nada".
Lo tuvo todo claro.
Tan claro como jamás había tenido nada en su vida.
Comenzó a sentirse sola.
Muy sola.
Esa noche no tuvo orgasmos.
Tampoco los fingió.
Hernán se fue dando un portazo.
Lloró.
Lloró mucho.
Lloró por ella.
Lloró por toda una vida que se iba por el caño.
Lloró por tanta nada que tenía entre las manos.
Lloró de rabia, de desamor, de desilusión.
Recordó a su abuela Ita.
Al jardín con jazmines, glicinas y madreselvas; a ras del suelo, el tapiz de violetas.
La fuente, el agua y los pájaros.
¿Dónde quedó todo ello?
¿Por qué en su actual apartamento las plantas son exclusivísimas, carísimas, elegantísimas, pero de plástico?
¿Acaso había roto con todo aquello de su niñez, cual lo había hecho Hernán con ella esa noche?.
No importa si no lo vé más.
Ya no importa.
No durmió en toda la noche.
Repasa la agenda del día.
Viene muy complicado.
Habrá que cancelar alguna cosa.
Hace unas cuantas llamadas telefónicas.
Se baña.
Se maquilla con mucho corrector y poco color.
Se viste automáticamente, sin pensar dos veces en qué se pondrá.
Frente al espejo del tocador se cepilla el pelo.
Negro, abundante, con un corte de moda.
"Si me dan quimio.....".
- "¡Bocardi!".
Es para ella.
Se pone de pie, se mira a un espejito de cartera, se alisa la falda.
- "¡Buenas tardes Simone! ¿cómo andamos, tanto tiempo?".
En la puerta que cierra tras de sí se lee: "Dr.H.Faulkner - Ginecólogo".

Jorginho
Puboicado el miércoles 10.12.2008

miércoles, 26 de noviembre de 2008

"Ay, cómo me duele quererte como te quiero....."


"Para correr hacia el mar, vistiéndonos de sol.
Para tener y prestar niñez del corazón.
Para jugar a inventar el mundo de la flor,
somos dos, somos dos.
La eternidad es hoy.
La eternidad para cantar, y derrotar al tiempo.
Para cruzar sin temor, el valle y el volcán,
somos dos, somos dos, enamorándonos.
Viviendo sin después ni olvido.
Para pedirle al dolor, que ya no vuelva más,
somos dos, somos dos, ilusionándonos
por una pequeñez, un color, quizás perdido."

María Elena Walsh - Jairo (El Valle y el Volcán)



ace muchísimos años que me planteo la cuestión de los sentimientos en mi Vida, y que busco la posibilidad de universalizar, es decir, de encontrar si mis respuestas son capaces de ser universales.
Creo que sí.
Entonces, ¿por qué hablo de mí?
Porque soy el Texto donde estudié, y me parece muy cobarde refugiarme detrás de un personaje que me liberase de cualquier consecuencia.
Cierta vez , charlando con Enrique, quien me introdujo en el mundo de la Macrobiótica, el Zen, y en la búsqueda del Conocimiento, allá por los años setentas, tratábamos de entender las distintas razones esgrimidas por quienes asistían a nuestros grupos de trabajo, y cuales las reales, las ocultas, las que provocaban, luego, las reacciones que, a los novatos en estas lides, nos desorientaban.
Enrique me instaba a pensar, a desentrañar, a objetivizar.
En esa época yo estaba en pleno "UÁ UÉ!", como se dice en Brasil, y que creo es muy gráfico, y no llevaba a serio una cantidad de potencialidades que Enrique supo ver en mí, y me guió para desatarlas.
Fui su peor discípulo, pero su mejor alumno.
Observando, y experimentando, llegué a la conclusión, nada sorprendente en sí misma, de que todo en el mundo, está regido por la ley del deseo, que a veces tildamos de "sentimientos".
Cierta vez, también, hablando sobre el Tao, me dijo:
- Jorge, si el Tao está en perfecto y eterno equilibrio, ¿cómo es posible que algo pueda ser creado?, nada es necesario.
Lo miré no entendiendo nada, algo muy común en mí.
- Hay una tercera fuerza desequilibrante, a partir de la cual surge el rayo de Creación, para que el Tao encuentre nuevamente su equilibrio.
Se hizo la Luz.
Era lógico e impecable.
Comencé a reconocer esa fuerza, la sexual, y a experimentar con la culpa que todos sienten de reconocer su accionar en sí mismos.
El otro día leí una publicación de mi amigo Yor, y no pude creer que le estaba, él también, hundiendo el diente a este tema; si bien lo sexual no es lo mío, sino que lo mío es lo sentimental
Temo escribir algo sobre el sexo.....you know.
Y es así que hoy en día, estamos todos mal queridos, y mal atendidos.
Me he preguntado varias veces qué es lo que alguien me está diciendo cuando me dice que me quiere.
Asumo mi frialdad y desapego, pero no soy idiota.
O tal vez sí, pero ojalá que no mucho.
¿Es tan difícil jugar con las cartas sobre la mesa?
El Amor existe.
Creo en él.
Y creo en la perdurabilidad del Amor.
Lo que no dura es la calentura, el apasionamiento, la urgencia hormonal.
Y nos mentimos, y les mentimos a los otros.

Dos personas se cruzan en un ámbito cualquiera y, tal vez, se sientan atraídas la una hacia la otra, y viceversa.
¿Qué es lo que sintieron?, ¿Amor?.
Yo creo en los encuentros, pero no son tan habituales como la gente cree, o pretende creer o que creamos.
¿Se sintieron impactados por la presencia del otro?; ¿por la ropa que usa?; ¿el perfume, el auto, la altura, los senos, las piernas, el pelo, los ojos......?
Un amigo , otro Enrique, una noche filosofaba en que la atracción es demasiado misteriosa:
- Nunca sabés qué es lo que le gustó de vos.
¡Puede ser hasta el corte de pelo!.
Y comienzan a tratarse.
De pronto nos encontramos escuchando una declaración de amor mutuo.
¿Amor?.
A mí me ha sucedido innumerables veces; y hasta en estos momentos en que estoy recluído y ciertamente no posibilitado de alternar.

No es mi meta el describir al Amor.
No quiero caer en el parloteo sin otra justificación que explicar, o tratar de explicar, lo que sólo se sabe, se conoce, experimentando, y como toda experiencia espersonal e intransferible, integrada y coartada por todas las experiencias anteriores, miedos personales, tabúes más que individuales, etc.
Recuerdo a Sor Juana Inés de la Cruz, y toda su elaborada descripción de las diferentes categorías de la Oración.
No sé si a alguien le sirve conocerlas, quizás sí, pues la nombraron Doctora de la Iglesia Católica; pero el que reza, reza y sólo eso, reza.
Más allá de como alguien haya nombrado lo que él está haciendo.
Igual Platón y los diálogos de Sócrates sobre los diferentes escalones del sentimiento.
Leí, en un blog, el comentario que, a propósito de comentarios de otros Lectores, y la polémica en que se habían trenzado, sobre la vida, las dificultades, posiciones, todo muy erudito pero hueco, dejó, decía, alguien a quien no conozco, de nombre Mauro.
- "¿Por qué no se dejan de filosofía, y se dedican un poco a vivir?".
¡Adoré ese tipo!.
Por eso no voy a entrar a definiciones, sólo a marcar lo que he experimentado en la Vida, la mía, y en la Consulta.
Desde mi experiencia, creo que le llamamos estar enamorado, a el simple hecho de querer estar con alguien, o, más común, que alguien que nos guste, esté con nosotros.
Una vez acudió a mi consulta un joven universitario, con una gran angustia. Me planteó que en la vida, su mayor interés era encontrar el verdadero Amor.
Mi Amiga Susana dice que va a editar un manual de advertencias, que le entregará a toda persona que quiera hablar conmigo.
Asevera que no saben dónde se meten.
Puede ser cierto.
No sé si por los ojos celestes, o una apariencia de ingenuidad, hasta de liviandad, que creen que podrán llevarme a su juego, y terminan enredados en el mío, que no me quedo en la contemplación pasatista y condescendiente, inmediatamente salta a mi vista el cangrejo que se esconde bajo la piedra, y le fuerzo a salir.
Volviendo al muchacho aquel, la pregunta inevitable fue:
- ¿Podés explicarte mejor?.
- "Claro, quiero alguien que se preocupe por mí, que piense en mí, que me llame, que me mime......".
- Qué bueno!, ¿por qué no?.
¿Estás seguro que es eso lo que deseas?
- "Sí, con el alma".
- Muy bien, supongamos que esa persona aparece en tu vida, y se llama Antonio; ¿qué hacés?
- "Ah no!, así no!".
- Bueno nene, entonces dejate de joder, bancate tu angustia, sacate la caretita, y aceptá lo que venga con tal de que tenga vagina.
Lamentablemente, más o menos así, han sido los planteos de mis clientes.
Es que todos decimos desear el Amor, pero luego le ponemos condiciones.
Y resulta que es complicadísimo encontrar un amor en/a un hombre/mujer, con determinadas características físicas, intelectuale, buen humor, cómoda situación financiera, o no, que están los/las desinteresados de siempre(jajajá), que nos ame más que a sí mismo, que esté pendiente de todas nuestras necesidades, generoso/a, y brillante...¡qué vivos!, así, yo también.
Somos muy, demasiado pretenciosos, y regidos por convencionalismos que invalidan todo nuestro discurso.
Sin embargo yo, que no he conocido ni límites ni fronteras, que he compartido caminos largos, no tengo experiencia con el verdadero Amor.
No obstante,él estuvo a mi lado.
Fue confidente de mis experiencias y desamores; me acompañó a cada presentación, a cada función; participó de la generación de proyectos, ensayos, y fue un can cerbero con quienes intentaban un acercamiento.
Podría racionalizar mi comportamiento y, entonces, quitar el cuerpo a la responsabilidad que me cabe.
Podría decir que en ese tiempo estaba muy rodeado de ruído, de luz, de aplauso, de requerimientos, y aceptación; y sólo serían excusas.
La verdad es que fui cobarde.
Tuve miedo, no supe qué hacer.
Siempre te recuerdo, Evelynne.
Es que lamentablemente para todos nosotros, el Amor no es un regalo, es una conquista diaria que, además, sólo se da a los inteligentes.
No a los que sepan y dominen las matemáticas, o la física nuclear, o lo que sea, eso no es inteligencia, es habilidad.
Inteligencia es saber aceptar que las cosas, nos gusten o no, son como son, y es lo que hay.
¿Duro?, sí, durísimo, pero no por ello, menos cierto.
Como también lo es, desde mi punto de vista, el hecho que la relación amorosa es tal cual una transacción comercial.
Antes de disentir, lean el planteo: suena muy feo para nuestra moralina, pero, si miramos atentamente, y escuchamos a nuestros interlocutores de turno, sabremos que siempre, o casi, está presente la carencia.
¿Y cuándo es que esta se genera?
Cuando siento que estoy poniendo más, en cualquier plano, que el otro involucrado en la relación.
Es decir que, de alguna manera, estoy midiendo lo que doy, y lo comparo con lo que recibo.
¿Es o no es una relación quasi de comercio?.
Aceptémoslo, y comencemos a exigir justicia, como lo hacemos ante un comerciante que no entregue por nuestro dinero, la mercadería que este representa, y llegado el caso, cambiemos de abastecedor.
¿A quién puede favorecer permanecer siendo parte de una situación a todas vistas perdidosa?.
Sinceramente creo muy malsano continuar esperando o provocando un cambio en el otro que, a todas luces, el otro siente no necesitar.
Sé de esas personas; padecí de esas personas; y tuve la suficiente inteligencia como para salir de esas relaciones antes de contagiarme y no ver la realidad sino que, criticando el egoísmo manifiesto del otro, darle cabida a mi propio egoísmo, y tratar de imponer mi voluntad, haciendo lugar a una guerra de reproches, descuentos, rencores,fracasos y depresiones, que no arrojaría nunca, ni arrojan a quienes lo viven, ningún saldo positivo.
Les cuento: tengo, o tenía, un Amigo muy querido.

Los dos disfrutábamos de nuestros respectivos procesos interiores, y todo fue bien hasta que, un día, sentí que yo estaba poniendo más de mí, de mi Vida y experiencias, que él.
Se lo hice saber, y también le transmití mi deseo de paridad en la relación.
No hubo reacción.
Y tampoco la hubo ante la reiteración de mi planteo.
Se me presentaron dos opciones: permanecer y exigir un cambio en su postura, algo que él evidentemente no sentía como necesario, comenzar a generar carencia e insatisfacción, con el consiguiente desgaste y rencor, o retirarme.
Me fui.
Duele, y mucho, pero salvé lo vivido que, de haber continuado, se hubiese desdibujado.
Rita Lee, la legendaria rockera brasileña canta:
"Sexo sem Amor, é necessidade,
Amor sem Sexo, é Amizade........".
Si hay dolor en una relación de amistad que termina, imaginen en una relación amorosa, donde hay otros componentes más íntimos comprometidos.
Lo conozco, también lo pasé.
Es terrible como sufrimos cuando no nos quiere quien nosotros sí queremos.
Cuando no nos elige quien sí elegimos.
La autoestima se va al cul du sac.
Sentimos que no valemos nada, hasta que le prestamos atención a esa vocecita interior que nos dice:
- ¡¿Pero qué te pasa?!
Y cuesta, pero reaccionamos.
En lo particular, no me gusta comer bichos que tengan tentáculos; que yo sepa, los pulpos y calamares medran, ni bola dan a que no me gusten....

¿No me quiso?.
¿No me eligió?.....¡Pobre!, se lo perdió.
Mi Amigo Wilson, estando yo atravesando un momento muy difícil en una relación amorosa, me escribió una hermosa y muy sentida carta.
En ella reprodujo un pensamiento de Emmily Dickinson, el cual transmití siempre a mis clientes:
"Más vale ver un dolor cuando se aleja, que todos los días presentir su llegada".
Sabia la Dickinson, y sabio Wilson.
Y hay más aún, el Amor sólo es posible entre iguales.
Así es, y no me refiero a que los dos tengan los ojos claros, no soy tan básico, me refiero a que entiendan la Vida de manera semejante.
Sin embargo, también allí es necesaria la inteligencia, ambos factores van unidos.
Uno sustenta al otro, y le da razón de existencia.
Ambos integrantes de la relación, seguramente tendrán necesidades y crecimientos semejantes, pero no iguales, no simétricos, aunque sí concurrentes.
La necesaria habilidad de adaptación a la modificación del otro, el acompasamiento de la alternancia de necesidades y compensaciones que cada uno requiera, el talento de entender que el nutrir al otro es la mejor manera de nutrirse a sí mismo, todo ello es evidencia de los dos factores antedichos, y fundamentales.
Demos una ojeada rápida, no es necesario más, a lo que sucede a nuestro alrededor.
Violencia doméstica en franco ascenso.
¿Un mal coyuntural?.
No lo creo.
Sí más bien una obviedad, dado el tipo de entramado de relacionamientos mentirosos y carenciados, que hemos construído y que aceptamos como establecidos, y como dignos de emulación por las generaciones futuras.
¡Cuánta soberbia!.
Admitamos que le erramos en un casi cien por ciento, y si bien ya estamos jugados, salvemos lo que vendrá.
Sé que es difícil y doloroso, pero se impone la autocrítica reparadora y absolutoria.
Desapasionadamente analicemos cuales los motivos para mantener el relacdionamiento que mantenemos y, si bien quizás no podamos modificarlo pues, como dijo alguna vez mi amiga Lilí:
- Hay decisiones que no dependen sólo de uno mismo.......
por el solo hecho de haberlo aclarado en nuestro interior, comienza a sanar, en un proceso que, inevitablemente, llega a la sanación total.
Cientos, miles de tontas excusas, de justificaciones a nuestras debilidades, ocultamientos de nuestras íntimas realidades, todo es válido al momento de relacionarse con alguien.
Pero aún estamos en este Mundo, y eso sólo puede significar una sola cosa: el Plan Universal, la Voluntad del Cosmos, Dios, el nombre o entidad que querramos, entiende que aún podemos reaccionar, modificar, y construir un Mundo, y una Vida, bien mejores.

Jorginho
Publicado el miércoles 03.12.08

miércoles, 19 de noviembre de 2008

"Las Máscaras: las más caras, las más caras; las más caras"


"Decime quién sos vos,
decime dónde vas,
alegre mascarita
que me gritas al pasar:
¿Qué hacés, me conocés?
Adiós, adiós, adiós.
--------------------
Tu risa me hace mal,
mostrate como sos......"
A.Aieta - F.García Jiménez
fragmento de "Siga el Corso"

Ciertamente el título parece un galimatías, aunque más acertado sería considerarlo la letanía que tantísimos rezan, o el mantra que tantos otros repiten, en su afán de encontrarle un sentido a su Yo, y por ende, a sus propias vidas.
En realidad, no es ni una cosa, ni la otra, ni la otra.
¿Otro galimatías?.
No, queridos Amigos que visitan mi Blog, solamente la verdad que experimento cada día, y que me lleva a dar casi tantas bienvenidas en mi vida, como despedidas.
La primer Amiga que hice a través de mis escritos, fue Kafda, quien, en un maravilloso mensaje, me comentó que, según su experiencia en la lectura de blogs, casi todas las personas muestran inquietudes en el mismo sentido de las mías, etc, etc....
La escuché con respeto, pero siempre gusto y, como dicen en Brasil: "faço questao", de tener mi propia experiencia, sea en el área que sea, y me lancé a navegar Internet.
¿Que si Kafda tenía razón?.
Sí, y no.
Sí todos decimos lo mismo, o parecido; en cuanto a los contenidos y la postura de quien los escribe...bueno, allí la cosa cambia, y mucho.
Me divierte, hasta que llega a molestarme, pero debo de tener cuidado con mi bronca, que puedo llegar a hacerme, otra vez, pelota el hígado, me enoja, decía, la liviandad de ciertas gentes, que me pregunto, y hago la pregunta extensiva a todos Ustedes: si somos todos tan sensatos, si nos duele tanto la falta de sinceridad en los otros, si las deslealtades son el blanco de nuestros aborrecimientos, si consideramos urgente la necesidad de que las personas sean ellas mismas, de romper esquemas y tabúes invalidantes, de vivir de cara al Sol, y rasgamos nuestras vestiduras, como Príamo en las murallas de Troya, ¿por qué el Mundo sigue estando en el estado en que está?.
"Haz lo que yo digo, y no lo que yo hago", dicta el viejo adaggio.
Creo que hoy en día, la postura de sensibilizado, doliente, y el claamar por cambios, es, en realidad, la máscara que más vende.
La más codiciada, la que más réditos paga.
La gran mayoría de las personas ponen lo que marcan como errores a solucionar, totalmente fuera de sí mismas, y así se los dije a quienes pidieron mi opinión sobre lo que escriben, que no soy nada complaciente.
Si tuviera que serlo, en cualquier aspecto, con el fin de lograr algún reconocimiento, o cariño, o aprecio, eso invalidaría toda mi ideología, toda mi filosofía de vida, toda mi prédica o, como dijo alguna vez alguien: "mi Cruzada".
Espero que si lo mío es una Cruzada, no exista por allí un Saladino, que ya sabemos lo que pasó.
Una Señora muy allegada y muy querida, cuando hablábamos de la necesidad de decirle a los otros lo que realmente estamos sintiendo por su comportamiento, me respondía:
- M'hijo, me tengo que callar porque si no, me dejan sola.
La verdad es que murió sola.
¡Hato de hipócritas!.
Que me importa muy poco lo que hagan con sus vidas, que son suyas.
Me importa que están contaminando y confundiendo mi Mundo, a los Seres humanos que en él viven y que, por causa de ustedes, tal vez no tengan, más temprano que tarde, la posibilidad de cuestionar sus realidades, y transformarlas.
Leí a una mujer que se tilda de sensible, superada, y lastimada por el estado de las cosas, y que, sin embargo, es uno de los personajes más frívolos que yo haya conocido en estos últimos tiempos.
Y sepan que yo he sido muy, muy pero muy frívolo.
Esta persona, que comenta sobre los disfraces de los demás, tiene la desvergüenza de referirse peyorativamente, de un mundo, o una clase, que considera perimida, pero deja bien en claro que, o pertenece a ella, o desea que crean que así es.Y enumera los símbolos de pertenencia que ella posée, aunque claro, lo hace desde el descuento y el escarnio del tal símbolo.
Otros, en pose de sesudísimos, parlotean, analizan, racionalizan, demasiado dicen de su nada interior, de su inmadurez anacrónica, y se sienten tan inteligentes y comprometidos..
Algunos, desde el púlpito, dan lecciones de corrección, transcribiendo fábulas y relatos antiquísimos.
No comprendo cómo aún no han entendido cuánto pesan las máscaras, y qué caras son.
Tienen el peso de toda nuestra frustración; y el precio del fracaso de nosotros, y de nuestra vida.
It's too much!.
Un conocido, me comentó un día, que hay que estar medio loco, o ser muy valiente, para mostrarse como realmente uno es.
¡No!.
No recuerdo qué diablos le respondí, pero no, no son ecesarios extremos tan teatrales, alcanza con ser natural.
Toda mi vida contravine, desafié, me rebelé, comfronté, hasta en los ámbitos más impensados e increíbles.
Y me fue bien.
Siempre lo hice sin presentar batalla, lo hice desde mi actitud.
Las personas nunca quedaron indiferentes, de un lado los que me amaban, del otro, los que me detestaban.
Me amaban quienes percibían en mí, alguien beneficioso para su Empresa, para su búsqueda, en fin, los que no sentían peligro de deslealtad, competencia arribista.
Los otros me signaban como alguien que podría hacer caer sus estrategias, revelar sus artimañas, sus enormes carencias en todos los sentidos, que intentaban ocultar detrás de mucho ruído, simpatía fingida y acciones ladinas, y todo por el simple hecho de atreverme a ser yo mismo que, por el solo hecho de ser, les demostraba su mediocridad y cobardía.
No tiene por qué no irle bien a otro de Ustedes.
Obviamente que quien adopte esta forma de ser y vivir, debe ofrecer, y demostrar, tanto mucho más que los otros.
El mediocre, el cómodo, el pasatista, no tiene derecho al pataleo.
Nadie le pide a nadie la medalla de oro, ni siquiera la de bronce; sólo que no tenga el costo del ramito de perejil.
Verán que antes que a una máscara y su mascarita, las personas cabales les eligirán a Ustedes, porque perciben fuerza, verdad, y solidez.
Esta postura por supuesto que acarrea gente a la vereda de enfrente; es que siempre en la vida, habrá gente en la vereda de enfrente.
Es preferible, para mí, que me dejen de lado por no pertenecer a su piara de mediocress y cobardes, a que otros me rechacen por falluto, por alguien en quien no se puede confiar, alguien sin palabra, sin valores ni códigos.
¿Es que aún no hemos aprendido que no se puede gustarle a todo el mundo? y que si esto llegara a pasarnos, las personas no estarían a nuestro lado, sino al lado de quien fingimos ser, no serán amigos, no serán família, no sabremos quienes son, pues también usarán máscaras, que uno busca a sus iguales porque entre ellos se siente a salvo.
Es muy triste.
Y nmás triste es ver, en esa ruta, a las personas que uno quiere.
Es cierto, quizás nuestros amigos no sean aquellos que una vez quisimos tener, serán distintos, pero ciertamente para mejor, aunque exijan de nosotros mucho más.
Perteneceremos al circulo de la gente valiente, conciente de su yo, responsable de su inteligencia emocional, y nos respetarán por ser como realmente somos, no perfectos, pero sí en la búsqueda de lo mejor de nosotros mismos.
Otra Profesora en mi vida, laProfesora .Irma Abirad, coleccionaba marionetas, títeres, y máscaras, que traía de sus viajes por el mundo.
Un día nos contó una historia:
"Un hombre, una vez, se colocó una máscara.
Esta gustaba tanto a la gente del poblado, divertía a los niños, y era tan cómoda, que una noche, al retirarse a dormir, olvidó quitársela.
Llegó un tiempo, en el que no se la quitaba ni para tomar su baño, tan cómoda era.
Un día, este hombre se enamoró, y quiso mostrarle su verdadero rostro a la persona amada.
Cuando quiso quitarse la máscara, no pudo, esta se había vuelto carne".
¿De quién estoy enamorado?, ¿quién es realmente mi amigo, quién es quién comparte conmigo su almuerzo, quién quien duerme en mi cama?....
En este mismo momento, mientras estoy escribiendo, me doy cuenta de que la cobardía es lo mismo que la valentía, sólo que con signo contrario....que todo no pasa de una cuestión de polaridad.
Los mediocres son muchísimos, la mayoría; los cobardes, bastante menos.
Los mediocres ganarán más batallas en el corto plazo, pero nunca conquistarán Massada.
Lo digo porque lo sé.
Los cobardes, si además no son mediocres, enfrentados al cambio de polaridad, recuerden el temor antes de entrar por primera vez al mar, o cuando no sabían mantener el equilibrio en la bicicleta, o los patines, o la patineta, que a esta última no me subí por una cuestión de oportunidad, y no por lo que algún mediocre esté pensando.
Así es, así sucede con todos los miedos.
Nos invalidan hasta que los enfrentamos y, entonces Godzilla se transforma en una amable y amigable lagartija.
¿Recuerdas, amigo lector, "La Ilíada"?.
- ¡Dios, que nos fuimos lejos!, podrás pensar.
De todas maneras, es menos lejos que ir al Génesis, donde también hallo los personajes de mi planteo.
Paris, el troyano, Príncipe de Ilión, era un mediocre y un cobarde.
Aún así, Helena, a quien identifico como las batallas inmediatas que ganan los Paris de hoy en día, lo prefirió a su esposo, el rey Menelao.Así parecen ser siempre las cosas, pero es sólo el principio.
Paris, desde sus condiciones de personalidad, hundió a Troya, su ciudad, su gente, en una guerra a muerte.
E igual actúan los de hoy día, para lograr sus fines, destruyen, socavan, dividen, animan enemistades, siembran discordias y sospechas, rumores, etcétera.
Paris morirá huyendo.
Troya cae vencida.
Menelao se yergue triunfador, con Helena nuevamente a su lado.
Hay más.
Al menos una lección más.
Paris, su flecha titubeante y perdida, acierta en el talón del héroe Aquiles, y le mata.
Aquiles me refleja la personalidad Peter Pan, y aquí enrabamos con la publicación "La Sociedad de los Peter Pan Muertos", que causó tantas diferentes reacciones, e incendió mi casilla de correo.
En la epopeya homérica, la responsabilidad de la vulnerabilidad del talón de Aquiles, le cabe a su madre, la nereida Thetis, quien, temerosa de las penumbras que rodean a la laguna Estigia, sumerje en ella a su hijo, pero más atenta a su propio miedo que a la razón de estar allí, no lo hace completamente.
En definitiva, esa es la imagen de que en Aquiles todavía sobreviven, grabados, los miedos de su madre, que por causa de ellos, él muere.
Igualmente acontece hoy, y creo, haberlo explicitado claramente en la antedicha publicación.
Leamos la Historia, toda, la que sea, desde distintos ángulos y planos de conciencia; todas las respuestas están allí.
¿Cambio de polaridad?, nada difíicil ni del otro mundo.
Es sólo un movimiento volitivo....pero eso, como decía un dibujito animado de cuando era chico, es otra historia.
¡Hasta la próxima!.

Jorginho
Publicado el día Miércoles 26.11.2008

lunes, 10 de noviembre de 2008

"Viaje de una Larga Noche hacia el Mediodía" Capítulo III -


SEGUNDA PARTE

"A Kind of Magic"

A lguien no me escuchó, porque aún estamos en vuelo.
Pero bueno, de aquí a que lleguemos, todavía faltan diez horas.
Los aviones ya no tienen ni clase ni glamour, me coloco los auriculares, me estiro, y me resto a descansar.
No pasó nada, llegamos al Kennedy a las 06:00 am.
El remisse que contraté para salir del aeropuerto, no ha venido, así que tomo un Yellow Cab, y vamos al Apart-hotel.
Las 09:00 am, y el check-in es a las 03:00 pm; no nos queda otra que dejar el equipaje en la administración, y salir a caminar por la ciudad.
Es un Otoño extrañamente benigno en Manhattan.
Un sol huidizo e incipiente, nos hace guiños desde detrás de cada building que se interpone.
En este lugar del mundo, donde todo cambia vertiginosamente, la comida permanece detestable.
Me es imposible conseguir un par de tostadas, simple pan tostado, quiero tomar un té con tostadas!.
Entramos a una confitería, y le pregunto al mozo:
- "Hi, you speak spanish?"
- "No, Sir, d'you speak greek?".
- "Ok, well, let's speak in englesh".
Robert pide un café con bagels, y yo un té con tostadas....me traen french toasts, que son las archiconocidas torrejas.
No les puedo poner ni miel, ni jalea, ni sirope alguno, me rindo, me doy más insulina, y las como secas como están.
Al fin es la hora de ingresar al apartamento.
Apenas entramos, Robert observa todo, y desde el dormitorio exclama:
- "¡Jorge, mirá, parece que aquí nos conocen!".
Imponente, amplia y limpia, una cama de matrimonio nos da la bienvenida.
El apartamento, en el cuarto piso, es genial.
Totalmente equipado con heladera con freezer, microondas, cocina a gas, aire acondicionado , televisor a cable, dvd, teléfono, y conexión a internet.
El baño es amplio y cómodo, por supuesto, sin bidet .
Desde el living comedor, un sillón de tres cuerpos, el más confortable que yo haya conocido, me sonríe.
En la esquina de la 64w y el West End, hay un grocery, vamos a compr algo para cenar.
Robert opta por una Potato Salad con tanto ajo, que de haber víboras por aquí, seguro que no se nos acercará ninguna.
Yo elijo algo menos comprometido: brócolis con zanahorias, lechuga con pepino, y deliciosas turkey Burguers para los dos.
Enseguida entro en amigable charla con una de las dependientes, quién nos indica, entre sonrisas, preguntas de nuestro País, y promesas de volver a vernos, dónde está ubicada cada cosa.
Pena que pasado mañana nos vamos de aquí para el otro hotel.
Que en Manhattan pasan cosas mágicas, no es un secreto, y la mañana del sábado, me despierto con un ária de Mme.Butterfly; exactamente "Un bello día veremos un hilo de humo", primer ária del segundo acto de la obra.
En el sexto piso, una profesora de canto, Mezzo ya retirada, dicta Master clases a sus alumnos.
Es mágico.
Recordé mi primera noche en Salvador cuando, asomado a la ventana de mi habitación que daba sobre la bahía de Todos los Santos, con aquel cielo estrellado y mágico, desde un local enfrente del hotel, músicos amadores ejecutaban "Brasil", de Ary Barroso, con instrumentos de cuerdas.
¿La recuerdan?
Todo es Magia.
Como fue magia que, por el hecho de pasar por un sinfín de detectores de metales, antes de abordar los aviones, me quité, en Montevideo, la cadena que llevo al cuello, con la imagen de la Milagrosa.
La dejé caer dentro de mi portafolios, en el comparitimiento de las carpetas, el cual cierra con dos zips metálicos.
Al llegar al Kennedy, la Medalla se mostraba, ella sola, colgando fuera del attaché, con la cadena dentro del mismo.
Todos son mensajes. Hay que saber interpretarlos, aceptarlos como naturales, y terminar con la pose intelectualoide.
Lo digo yo, que no pertenezco a la Iglesia Católica, ni a ninguna otra.
Bueno, domingo y tenemos que mudarnos de Hotel, efectos colaterales del cambio de fechas.
Nos vamos a Central Park West, y la 106.
Otra vez esperar hasta las 03:pm, y recién son las 11:25 am.
Vamos a almorzar al Down Town, pero dónde está el subway?
Le pregunto a una Señora evidentemente asiática, y esta me toma de la mano, y entre sonrisas, comentarios de que conoce gente en Uruguay, nos acompaña hasta pocos metros antes de la entrada que buscábamos, e incluso nos dice qué tren tomar.
¡Divina!.
Por ninguna parte consigo alimentos sin sodio agregado.
Aquí preparan todo con sal, con poca sal, pero sal al fin, y yo, desde la ascitis, no sé por qué razón, y no se lo he preguntado al Dr.Mescia, no metabolizo el sodio, y acumulo líquido.
Me conformo con cruditées, fruta, y vamos a sentarnos al Union Square Park.
Por suerte Robert no tiene problemas para alimentarse.
En el Union, cercano a un lote de dormitorios de la Universidad, conocemos a Benji.
Veo un joven con una guitarra, y está tocando música brasilera.
Me acerco y le pregunto:
- "ôi!.O moço é brasileiro?".
Resulta ser norteamericano, estudiante de la Licenciatura en Musicología, Composición, y Dirección musical.
Ha vivido un tiempo en el Brasil, y de allí su admiración por la música y compositores de ese País.
Me propone cantar con él, y a mí que me cuesta tanto.....
Paseamos por las arenas de Itapoa, de la mano de Vinícius de Moraes, nos emocionamos con Samba em Prelúdio, etc.
Más tarde Robert interpreta una de sus propias canciones.
Las ardillas, el sol, la gente, la música y el canto, redondearon una tarde de gloria.
La habitación del Hotel, no tiene nada que ver con lo que yo reservé y pagué.
Mínima, sin heladera, ni siquiera una mesita y alguna silla; sin embargo el baño es muy bueno, aunque la falta de bidet es algo lamentable.
Descontado, a estas alturas, que la cama es de matrimonio.
Dos ventanas nos ofrecen una hermosa vista del Central Park.
Hoy, lunes, tengo la primera consulta con el Dr,StanleyChang.
Llegamos al Presbiterian, y buscamos a Christine.
Igual que al teléfono, Christine es afable, humana, solidaria, emocional, profesional, Amiga y Hermana.
Liquido las cuentas de los médicos y del hospital, y así conozco a la elegante Rosa B., de quien recibo las primeras expresiones de aliento, y a Gabriel.
Christine no se nos separa ni por un momento, atenta a todos los detalles, y solucionándolo todo.
Ya dentro del consultorio, el Dr.Donaldson, inglés o austríaco, no me supieron precisar, que al hablar tiene acento británico, uno de los "fellows" de Chang, me hace los exámenes de rutina, e incluso dibuja, a mano, el estado de mi retina.
Luego ingresa el Dr.Rodrigo Almeida, el oftalmólogo brasilero al cual ya mencioné, y con el que surgiría una importante cercanía.
Recibe el informe de Donaldson, y realiza otro examen.
Más tarde, hace su ingreso el Dr.Stanley Chang.
Es la autoridad máxima, el número 1 en el mundo, en las patologías oftalmológicas, especializado en Retinología, Profesor de profesores, dicta Seminarios, Conferencias, y Cursos, por todo el orbe.
Además, apoyado en su título de Ingeniero, investiga, crea, y desarrolla, todos los instrumentos y equipamientos que utiliza, y que luego veremos en las Clínicas oftalmológicas del mundo.
Saluda, recibe los informes, me examina, y da su diagnóstico.
Es desvastador.
Caso de gravedad extrema, muy difícil, pero, si lo decido, operará.
Se me nubla el entendimiento; lanzo una mirada de auxilio a Christine, y ella me traduce lo que me resisto a entender.
Me da una posibilidad del setenta y cinco por ciento, de salir con bien.
Mientras habla, y le presto atención, otro estado de mi conciencia me trae imágenes de toda mi vida, que pasan rápidas, y me muestran aquel niño, aquel adolescente, joven, adulto, y todo lo que en mi vida realicé y sentí.
Exactamente como pasó cuando, con mi tío Jorge, tuvimos aquel accidente en la Rambla de Montevideo, y a partir del cual, el encare de mi vida se modificó.
Se reserva la mañana del día 21, para la intervención.
Me sacan fotos de la retina, como ochenta mil, y salimos del Hospital.
- "¿Y ahora, qué querés hacer?,", pregunta Robert.
- "¡Vamos a recorrer la Ciudad!".
Caminamos por Broadway, y doblamos hacia Madison.
A lo lejos, el Chrisler Building me observa.
No puedo apartar los ojos de su torre.
Totalmente confiado en mi amigo, ni miro donde piso.
No puedo con la angustia, ni intento ni quiero poder.
Cuando me sofoca, la dejo explotar, como en el Hospital, como ahora mismo.
A mi lado, Robert camina en silencio, cuidando de donde ponga yo mis pies.
Intento ver las Gárgolas, que en realidad son águilas, y le pido a Robert, las mire para mí.
Siento que mi universo cae.
Estoy tan cansado.
Mentalmente agotado.
Sé que voy a salir, pero estoy tan cansado de reinventarme, de reciclarme, de pelear siempre contra toda adversidad, sin darme el mimo de flaquear.
No puedo flaquear.
Una vez un amigo, hablando de mis situación, que él conocía muy bien en todos sus aspectos, porque tenemos veinticinco años de amistad, me dijo:
- "¡Qué fuerte sos, Jorge!, en un caso como el tuyo, es cuando se comprende el suicidio".
No me pareció malo el comentario, lo entendí.
Pero en mí no tiene mayor espacio el tánatos.
No soy fuerte, ni valiente, soy absolutamente igual a ti, Lector, sólo que, tal vez, más inconciente.
En una de las esquinas de Times Square, un joven vestido solamente con calzoncillos, baila a pesar del frío.
Unos metros más allá, un afroamericano hace música electrónica, con un equipamiento como para un gran recital.
Más lejos, unos jóvenes estudiantes de Performing Arts, promocionan, entre divertidos y emocionados, la obra que están presentando Off Broadway.
Mis años de escenario se me tiran encima con todo su bagage de expresión, creatividad, luces, telón y aplausos.
Siento un amor desbordante por todos esos chicos y chicas, quisiera abarcarlos en un abrazo.
Y nuevamente me quiebro.
Pasado mañana, miércoles 15, me realizan los análisis pre operatorios.
Broadway, como un estrecho corredor, comienza a vestirse de luz.
Miles de colores y destellos, dibuja la perspectiva visual.
No tengo claro si es la despedida que la luz y los colores, que los amo tanto, me están brindando,
o, acaso, el anuncio de un camino todavía iluminado.
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Este no es un relato de viaje, aunque en algunos pasajes lo parezca.
Simplemente retrato lo que tiene que ver con lo vivido por mí, en el camino de solucionar ciertos tropezones en mi vida.
Intento llegar de esta manera, a aquellos que estén atravesando momentos parecidos, y sientan que están solos, y también, a muchísimos más que están bien, pero que tienen alguien cercano que sí lo está padeciendo, y no entienden el por qué de su comportamiento, o reacciones.
He recibido diferentes propuestas, sugerencias, ideas, para publicar estos escritos, como Libro impreso, como Libro en internet, o como artículos sueltos, en algún medio de Prensa.
Creo tener suficientes razones valederas, como para demorar esa decisión que de seguro encararé una vez retorne de mi próximo viaje a New York, en Febrero próximo.
Gracias.

Jorginho

Publicado el Miércoles 19.11.2008









viernes, 7 de noviembre de 2008

" Z - 14" .-



Cierra la sesión en su computador, y lo apaga.
Se aparta de la mesada, con una extraña sensación en la nariz.
Navegando por internet, entró a un blog donde, quien lo publica, rodea a los personajes de sus escritos, de fuertes olores corporales.
Le hizo recordar su postgrado cursado en París, y aquellas tertulias estudiantiles.
Mira el reloj, y aún con el olfato acongojado, se dispone a tomar una ducha, pues tiene un compromiso empresarial.
No hace mucho que llegó a Manhattan, pero sí el tiempo suficiente como para tener un estilo de vida propio, y un aire a new yorker, que colegas extranjeros apetecen, y no logran.
Le costó un tanto encontrar un apartamento que considerase cómodo.
Por fin, halló este, un dúplex en pleno Tribeca.
Es espacioso, luminoso, y, como no tiene compañía, ni siente la necesidad de tenerla, todo corre sobre rieles...un tanto chato, pero tranquilo.
El apartamento le refleja.
Muy net, con algunas y coloridas obras de pintores conocidos, y los colores blanco y negro en las paredes y tapizados.
Quizás, algunas plantas de más.
El agua de la ducha, corre vivificante por su piel desnuda, y ni el aroma exquisito del gel de baño, borra la sensación que la lectura de aquel blog, le dejó en las narinas.
Trabajaba en la filiar uruguaya para Latinoamérica, de Trump Golden Trade Consulting Enterprises Inc., y por méritos y desempeño, obtuvo el traslado a la Sede Central en los EE.UU., con un cargo ejecutivo de primer nivel.
Corta el paso del agua caliente, y termina la ducha con un buen chorro de agua fría.....
Luego se envuelve en la blanca bata que Maritica, la mucama dominicana del Pierre, donde se alojó en sus primeros días en la ciudad, sustrajo del hotel para dársela, entre guiños cómplices, y risa blanca y deslumbrante en su cara retinta, como regalo de bienvenida.
Hoy en la Empresa se celebra la consecusión de un nuevo récord de inversiones, y se presentan los nuevos ejecutivos sumados a la plantilla.
Comienza temprano, pero terminará ya muy entrada la noche, por lo tanto, la ropa debe ser formal, y así lo explicitaba el memo que circuló.
Bien, luego de aplicarse el desodorante neutro, para no mezclar perfumes, ahora sí, tan sólo una duda de la fragancia que le acompaña desde hace treinta años: Halston Z-14.
Pensó, y sonrió al hacerlo, que la fragancia le ha durado más que sus parejas.
Al ingresar al conference room del piso 82, Donna y Charlene, sus dos Secretarias y amigas, le comentan, entre risas, disimulos, y miradas con sobreentendidos incluídos, los últimos chismes oficinezcos.
Se van acercando a la única pared sin vidrios del recinto, que está totalmente ocupada por paneles, muy a la americana, donde se destacan foros, reportajes, gráficas, todo lo relacionado con el récord obtenido y, las fotos de los nuevos empleados.
Un poco más allá, la foto de un hombre, destaca.
- "¿Quién es?", pregunta.
- "I don't know!" se lamenta Donna, "but he's so handsome!".
Charlene, con talentos suficientes para desempeñarse en la CIA, informa y amplía:
- "Es el nuevo Ejecutivo que tendremos en nuestra área, encargado de la región Este del Continente.
Es francés de ascendencia árabe o turca, otomana, digamos.
Treinta y cuatro años, soltero,¡ahhh!"
Se acercan más a la foto, y esta habla por sí.
Parece un hombre alto, delgado, quizás aparenta menos edad.
Sin embargo, en esa foto hay algo que no encaja.
Donna y Charlene siguen suspirando y cuchicheando, ahora con la participación de la sensual Becky.
No podía tener la absoluta certeza, pero en esa foto se percibía mucha emoción contenida, mucha alegría mostrada, y mucha tristeza escondida...interesante.
- "Let's go, let'sgo,urgió el risueño y excitado trío, al tiempo que jalaba de su brazo.
El evento transcurrió sin sorpresas, de la manera habitual, discursos, bromas estudiadas, incentivos, lo de siempre.
La vuelta a casa, determinó una liberación.
Los días siguientes fueron de mucho trabajo, gracias a Dios, y de ese cansancio agradable y confortable, que se siente cuando uno está haciendo lo que le gusta.
El Protocolo de adaptación que la Empresa tiene implementado para los Ejecutivos extranjeros, contempla unas cuantas consultas con Siquiatra o Sicólogo, a elección.
Prefirió la consulta con un colega, y es así que, cada quince días, hace ya desde tres meses, tiene cita con el Sicólogo S.Donaldson.
Esa tarde, el facultativo llevó la entrevista hacia el área de las relaciones afectivas.
- "Explíqueme por qué, una persona como Usted, muy inteligente, brillante, con una gran percepción y lucidez, que sabe que le cae bien a la gente, no tiene pareja".
Clavó los ojos en Donaldson y, con voz firme adujo:
- "Nada de lo que hay en el mercado me interesa.¿Qué haría yo, con un Peter Pan al lado?".
Al despedirse, ya estaba claro que esta, había sido la última entrevista.
Hoy es el día.
Lo supo no bien entró a la oficina, pues estaban todos alborotados:
- "¿Será muy exigente?".
- "Cuándo hable, ¿se le entenderá? ".
- "Todos los franceses tienen un humor de perros, ¿no lo notaste hasta en las azafatas de Air France?".......
Hoy es el día de la llegada del nuevo Ejecutivo.
Los ánimos están expectantes.
De pronto se abre la puerta del ascensor, y en todo el piso se hace un silencio tangible.
Al fin, la incógnita se corporizó.
Desde mi Oficina observo al recién llegado.
No es tan alto como parecía en la foto del panel, ni tan delgado.
Está bien, nada sobra, nada falta.
Sin embargo, en algo la foto no mentía: una cierta inquietud, un aire de búsqueda, mucho control en los movimientos,hay algo allí que.....
Sí, muy interesante...
Viste un traje oscuro, de línea impecable, de seguro que italiano, no hay como los italianos para el corte de la ropa masculina, y una barba de dos días, que le agrega años al rostro.
Camina con paso seguro hacia la oficina que le destinaron al fondo del salón.
Con una leve inclinación de cabeza, saluda a todos quienes cruza en el camino.
No lo he dejado de observar, y cuando el recién llegado pasa frente a mí, la misteriosa , sensual, personalísima e inconfundible fragancia del Z-14, me acaricia el entendimiento.
Algo dormido durante muchísimo tiempo, despertó.
Me exité, y decidí que lo tendría en mi cama. .
Lo seguí con la mirada, y luego volteé la cabeza para seguir mirándolo.
Lo ví llegar a la puerta de la nueva oficina, poner la mano en el picaporte, abrirla, y al girar para nuevamente cerrarla, nuestras miradas se encontraron.
Fue un solo instante que duró milenios.
Una mirada decía:
- "Qu'est ce que c'est ça?".
La otra respondía:
- ""Whatever will be, well be!".
Una sonrisa de mutuo reconocimiento, imperceptible para los demás, se posó en las dos bocas, y los dos supimos que había comenzado el count down.

Jorginho
Special thanks to Halston, por haber creado la fragancia que me acompaña hace treinta años.

to Elsa Peretti, la diseñadora italiana responsable por la botella que la contiene, y a quien conocí cuando era diseñadora de joyas para la firma Tiffany's en NYC.

Dedicado a mi Amigo TigrePescado.



jueves, 6 de noviembre de 2008

"La Sociedad de los Peter Pan Muertos".-


Durante el tiempo en que funcionó mi consulta, la mayoría de mis clientes, fuesen hombres o mujeres, planteaban como angustia principal, el desajuste de la relación de la pareja.
Los hombres lo hacían desde la perspectiva del sentirse muy exigidos, desatendidas sus necesidades, la poca valoración que, según me decían, su pareja prestaba a sus esfuerzos.
Las mujeres, en cambio, lo observaban desde el ángulo de la irresponsabilidad del hombre frente a los problemas cotidianos, la excesiva carga que representaba para ellas el tomar todo el peso de las decisiones, aún las más nímias, sobre sus hombros, tener que decidir hasta qué ropas deben usar sus parejas, ya que ellos sólo saben ocuparse del trabajo y del maldito fútbol......
Por suerte, o por causalidad, yo había llegado a tener consulta, después de haber ya quemado muchísimos barcos, de haber vivido, experimentado, analizado, y asimilado, tantísimas instancias de vida.
Como un día Aquel me dijo:"El árbol está tan torcido, que hay que dejarlo morir, y que nazca uno nuevo".
Y desde allí , escribiré.
En la más remota antigüedad, la supremacía del género masculino estaba avalada por una cuestión de fuerza física, y firmeza de carácter.
Andando los siglos, la dominación masculina se basó en la capacidad de organizar Estados, y la astucia y valentía para defender los territorios.
Pero, si hacemos una lectura más profunda de la historia, notamos que nada se nos dice del comportamiento de aquellos hombres en el seno familiar.
Tampoco debemos olvidar, ni hacer caso omiso de que, los grandes guerreros, conquistadores, estadistas, fueron criados, educados, por sus madres, si bien nadie niega el peso obvio, del ejemplo paterno.
Más hacia aquí en la historia, en una civilización más adelantada, en Estados ya organizados y en marcha, el papel y lustre masculino, sobrevivió por simple inercia, y por las atávicas y férreas costumbres que anclavan al sexo femenino en jaulas , que no siempre eran de oro.
Tengo la suerte de pertenecer a la última generación de uruguayos, no sé por qué dejamos de llamarnos orientales, como nos nombra nuestro Himno Patrio, y nuestra Historia, libre pensadores.
Tengo la suerte de tener una mente inquisidora e inquieta, que no se conforma con lo que le cuentan los ganadores de turno.
Tuve la suerte de tener Profesores de vocación, que no de militancia, como lo fue la Profesora María Luisa Cooligan Sanguinetti, profesora de Historia, autora de libros en la materia, la cual nos instaba a pensar la historia y sus protagonistas.
A buscar los paralelismos entre la vida pública y la privada, de nuestros prohombres.
Y desde esa plataforma es que miro las realidades de hoy, buscando correspondencias, concurrencias, y explicaciones que, a veces de tan simples, pasan inadvertidas para quienes esconden ciertos propósitos personales o filosóficos, tras un discurso conformista, lleno de reproches, y evasor de cuestionamientos profundos, que lleguen, realmente, a despertar la crítica de la masa.
Que la masa, como tal, tenga un comportamiento reflexivo, es decir o esperar, sea verdad una falacia.
Pero creo que explicito, al volcarlo así, lo que quiero decir.
Las responsabilidades de toda situación, que no la culpa, algo creado por filosofías interesadas en dominar a los dominantes, a través del miedo, siempre es compartida.
En este caso, por hombres y mujeres.
Los hombres por haberse dormido en antiguos laureles heredados a partir de los primeros siglos de la humanidad.
Las mujeres, por ser más machistas que los hombres, y no generar hombres para la sociedad actual, sino un montón de Peter Pan, refugiados en la negativa a madurar, a asumir responsabilidades, y llevar su vida adelante.
Y esto es así, aún, en los personajes más notorios y triunfadores.
El dicho popular dicta que la esposa del Coronel, tiene grado de General.
Y es cierto.
Son las madres, con su sobreprotección y castración, quienes forjan seres vulnerables al dominio femeninoY las quejas más comunes que siempre escuché, tenían que ver con que los esposos, más que esposos, eran un hijo más.
Pero esas mismas mujeres, a sus hijos de más de veinte años de edad, continuaban llamándoles "nene", quitándoles toda ocasión de crecimiento, escudándose tras la frase "¿què querés que haga, si todavía es un chiquilín?", y resulta que la criaturita tiene veintiocho años de edad, y dos hijos con dos mujeres diferentes, no trabaja, duerme hasta la media tarde, le dan todo en bandeja, y de noche, pobrecito, sale a pasear un poco con sus amigos, los chicos del barrio.
Nunca tuve muy en claro, si esas señoras me estaban tomando el pelo.
Es todo una maraña muy grande y complicada.
Tanto que creo que una nueva identidad humana, para surgir, necesita una drástica y demoledora conmoción final, para que hasta los cimientos rahídos, de esta sociedad, sean superados y vueltos a hacer.
Lamentablemente, el espacio del blog, no alcanza, ni el tiempo de los lectores, para desarrollar en profundidad la ponencia.
Deseo, entonces, que aquellas mujeres, sean de la edad que sean, se permitan la posibilidad de un trato diferente con los hombres, no de confrontación y competencia, sino de buscar la complicidad para, entre los dos, revertir lo que se pueda, mientras se pueda.
Y a los hombres, incitarlos a buscar alguna otra cosa que actividades tan primarias como las que ahora acaparan su atención, que busquen dentro de sí la valentía, el coraje, la garra de los ancestros históricos, que dejen de lado, o lo intenten, los miedos invalidantes, la comodidad del regazo de mamá, y asuman la realidad de nuestra especie en degeneración , y la posibilidad aún latente, de mancomunados con el sexo opuesto, de mejorarla, y salvarla.
Las mujeres, estando tanto tiempo recluídas y postergadas, sin un fin conciente, se prepararon, desarrollaron, para estos nuevos tiempos, y es así que hoy día, la mayoría de los puestos profesionales, de responsabilidad, y de decisión, o están ocupados por el sexo femenino, o están siendo disputados por ellas, en franca mayoría y con mejores aptitudes, que los hombres.
Estos, ayudados por las distintas mujeres en sus vidas, continuaron pretendiendo recibir, y de hecho recibiendo, el mismo trato, agasajos, y disculpas, que esperaban recibir los hombres de los primeros siglos, al volver a casa, sin tener, los de hoy en día, tantas glorias, esfuerzos, ni afanes.
El mundo cambió, y el sexo masculino se estancó.
Quedó preso de paradigmas fenecidos, y aquí, las mujeres que hoy los critican, subvaloran, y desprecian, los han mantenido sin permitirles desarrollar responsabilidad.
Las mismas mujeres que se quejan de no recibir apoyo emocional de sus parejas, enseñan a sus hijos a que sean totalmente ignorantes de las necesidades de las mujeres que, seguramente, aparecerán en sus vidas.
Creo que todos nos debemos un mea culpa, una vergüenza reparadora, una inhalación de aire puro.
Intentémoslo, ¿les parece?
Jorginho