martes, 4 de noviembre de 2008

"GETSEMANÍ"


Qué difícil se me hace
mantenerme en este viaje,
lejos de la transa, y la prostitución;
defender mi ideología,
buena, o mala, pero mía,
tan humana como la contradicción......"
Alejandro Lerner (fragmento de Todo a Pulmón).

Estoy aquí para hablar contigo, y para que me veas.

Cuando acepté tu propuesta, ya sabía que no iba a ser fácil; aquella noche sentí el enorme peso sobre mis hombros, y el esfuerzo y la agitación que me produjeron el apenas intentar dar un paso; mas acepté igual.

Hoy, que apenas ha comenzado el Camino, me siento tan cansado...

Mi parte más débil te pide: aparta de mí este cáliz; sin embargo sé que no deseo que lo hagas.

No puedo rehuír de lo que debe ser, como tampoco lo puedo del color cambiante de mis ojos.

Es que a veces suceden cosas que hacen que me sienta tan solo.

Tan solo como me ví en aquella visión, aquella tarde, inmerso en las meditaciones de aquel grupo, y donde, desde lo alto de la montaña en la que yo estaba, no veía senderos que me llevaran al encuentro de absolutamente nadie, sino al de todos, pero a nadie en particular.

Me asaltan tantos miles de preguntas que aún no tienen respuesta.

Muéstrame, siquiera, que no soy el único que siente y piensa como lo hago yo.

No me des a nadie, si no es la Voluntad, si eso no cumple el Plan, mas déjame saber que hay otros, es sólo un aliciente, un vaso de agua fresca, un sorbo, para que no me sienta así.

Uno a uno, van cayendo mis prospectos de amigos.

Y cada vez me duele más.

Por una sola vez, alguien a quien admirar, y en quien confiar.

Aunque sea en las antípodas, pero saber que no estoy solo en este Camino, que alguien más comparte ideales, responsabilidades, y compromisos.

Haz en mí, de mí, y conmigo, lo que debe ser hecho.

Pero te pido una sola señal de que estoy haciendo lo correcto....antes me dabas tantas....o quizás sea que me acostumbré a ellas, y por eso no las descifro....ayúdame.

Quisiera pedirte que no me dejes volver, atomízame, si quieres, lo puedes hacer....

Sin embargo sé que no sería yo, si te pidiese tal cosa.

Ciertamente, no sería yo.

No prestes atención a mis lágrimas, me hacen bien.

Es duro encontrar correspondencia con otras gentes, y en el fondo saber que sólo hasta allí, y por unos días, llegará.

Es lacerante descubrir la posibilidad de un hermano, y verla caer a los pocos dias, y el hecho de ya saberlo, no quita lo doloroso.

Aparta de mí, este cáliz; pero, por favor, no lo hagas.

"Afasta de mim esse cálice,

De vinho tinto de sangue". Caetano Veloso (fragmento de "Cálice")

Jorginho